De un primer vistazo es fácil responder: gris claro arriba, gris oscuro abajo. Pero no. La parte central de estos dos bloques dibujados en 3D es exactamente del mismo color, la misma tonalidad de gris. Es todo lo que hay alrededor lo que hace a nuestro cerebro pensar que su color es diferente.

¿Una prueba? Ahí van tres formas de demostrarlo:

(vía Francisco Martinez)

(vía Mark City)

(vía Jeffery Sargent)

[vía David Smith, Kottke y Sploid]