En noviembre de 2016, más de 130 personas firmaron una petición en Change.org para que el Banco Central de Inglaterra deje de usar productos de origen animal en sus billetes de cinco libras. La respuesta del organismo ha sido no, aunque deja la puerta abierta a planteárselo en 2020.

En septiembre del pasado año, el banco puso en circulación los nuevos billetes de cinco libras con una novedad importante. En lugar de estar impresos sobre papel, están hechos a base de un polímero plástico mucho más resistente al desgaste y al agua.

Advertisement

Advertisement

El nuevo billete no tuvo una cálida bienvenida. Primero fue blanco de las críticas por abandonar la imagen de la activista Elizabeth Fry en una de sus caras en favor de Winston Churchill. La decisión eliminaba la presencia de personajes históricos femeninos más allá de la Reina Isabel II, y ello desencadenó una primera campaña en Change.org solicitando su retirada. El Banco de Inglaterra salió al paso de la crisis anunciando que la novelista Jane Austen pasaría a ser el nuevo rostro de los próximos billetes de 10 libras que se pondrán en circulación en verano de este año.

La segunda crisis del billete de cinco libras proviene del material utilizado. El propio Banco Central confirmó en Twitter que los billetes contienen trazas de sebo, una grasa de origen animal con la que aún se confeccionan algunos jabones y velas tradicionales o piensos para pájaros.

Aunque la sustancia está presente en menos de cien partes por millón, ha sido suficiente para generar una oleada de protestas que han cristalizado en una campaña en Change.org suscrita por más de 130.000 personas. Hoy, las autoridades del Banco de Inglaterra han explicado que la presencia de sebo en los billetes es tan marginal que no va a cambiar el sistema de impresión al menos hasta 2020. El organismo ya se ha gastado 70 millones de libras en materiales para poner en circulación los nuevos billetes de 5 y 10 libras. Ambos seguirán con sebo por ahora.

Sponsored

¿Cuánto sebo exactamente? Según cálculos muy generales hechos por Quartz, cada billete pesa 0,7 gramos, lo que se traduce en alrededor de 0,00007 gramos de sebo. En los próximos años habrá 1.100 millones de billetes de 5 y 10 libras con esta composición, lo que se traduce en 77 kilos de sebo. De media, una vaca sacrificada tiene unos 40 kilos de sebo.

Los billetes de 20 y 50 libras aún se imprimen en papel, pero sus nuevas versiones abren una puerta a la esperanza. El Banco de Inglaterra está investigando cómo sustituir el sebo por grasas de origen animal cuando los billetes con estos valores se renueven, allá por 2020. [vía Quartz]