39 minutos. Es el nuevo récord de tiempo que una memoria cuántica ha logrado mantenerse estable, con sus datos intactos, batiendo el récord anterior de solo 25 segundos. El avance, logrado por un equipo internacional de investigadores y publicado ahora en Science, supone una nueva puerta abierta para el desarrollo de ordenadores cuánticos ultra-rápidos y seguros.

Las memorias cuánticas, en lugar de almacenar bits de información, como las tradicionales, almacenan Qubits. La diferencia principal entre un bit y un Qubit es que este último se encuentra en un estado llamado de superposición cuántica, es decir, puede poseer simultáneamente unos y ceros (el bit que solo puede representar un 1 o un 0). Eso permite a los sistemas cuánticos, entre otras cosas, realizar cálculos a mucha mayor velocidad que los sistemas tradicionales.

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El problema hasta ahora con las memorias cuánticas era su inestabilidad: solo podían aguantar unos segundos sin que los datos almacenados se borraran o dañaran. Con este nuevo avance se ha probado que construir un ordenador cuántico en el futuro es de verdad viable. "39 minutos puede no parecer mucho tiempo, pero es mucho más de lo que se había conseguido hasta ahora", dice en un comunicado Stephanie Simmons, de la Universidad de Oxford, uno de los centros autores del experimento. ¿Cómo lo lograron?

Los investigadores grabaron información en el núcleo de átomos de fósforo dentro de una pieza de silicio puro, a temperatura cercana al cero absoluto (la menor temperatura posible). Con pulsos de campos electromagnéticos lograron inclinar el giro de los átomos y producir el estado de superposición cuántica, es decir, qubits de memoria cuántica. Cuando elevaron el sistema a la temperatura ambiente, se mantuvo estable 39 minutos.

Todo esto traducido significa que estamos más cerca de lograr que la computación cuántica se haga por fin realidad más allá de los laboratorios. Los ordenadores cuánticos podrían realizar operaciones y cálculos complejos a una velocidad que hoy es imposible con los sistemas actuales. También serían más seguros que los actuales. Sin embargo, se calcula que su comercialización podría no llegar hasta dentro de bastantes años o incluso décadas. [vía University of Oxford, BBC y Science]

Foto: welcomia/Shutterstock