La salamandra ciega de Texas (Eurycea rathbuni). Foto: Brian Gratwicke / Flickr, bajo licencia Creative Commons.

363 salamandras ciegas en peligro de extinción han desaparecido de un laboratorio de conservación de la fauna acuática en Texas. El caso es tan raro que la policía ofrece una recompensa de 15.000 dólares a quien pueda ofrecer una pista sobre lo ocurrido.

El Centro de Recursos Acuáticos de San Marcos no es precisamente el lugar al que nadie iría a robar nada. Se trata de un laboratorio de investigación dedicado sobre todo a criar especies en serio peligro de extinción. La salamandra ciega de Texas y la salamandra de San Marcos (Eurycea rathbuni y Eurycea nana) son un estupendo ejemplo. Ambas subespecies son endémicas del río San Marcos en Texas. No existen en ningún otro hábitat en el mundo. De la primera se estima que hay menos de 100 ejemplares en libertad.

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De la noche a la mañana desaparecieron de sus tanques de agua los 363 ejemplares que el centro había criado con esfuerzo para repoblar las aguas del río en caso necesario. El problema es que el incidente es muy difícil de explicar en términos delictivos. Las salamandras ciegas no son mascotas como puedan serlo otros pequeños reptiles. De hecho necesitan de cuidados muy especiales y ninguna tienda de animales las admitiría como mercancía.

Río San Marcos en Texas, el hábitat natural de las salamandras. Foto: Wikipedia

La principal hipótesis que maneja la policía es que los animales hayan sido sustraídos para su venta como remedio tradicional. La medicina tradicional china, por ejemplo, atribuye cualidades curativas a compuestos extraídos de las salamandras gigantes, pero esto no son salamandras gigantes ni se les parecen. No hay casos registrados de ningún especialista en medicina tradicional china usando salamandras de esta especie. Si se trata de un robo, el ladrón probablemente estaba terriblemente mal informado sobre lo que se llevaba. Si finalmente se confirma que fue un robo, el ladrón se enfrenta a penas de hasta un año de prisión y multas de 100.000 dólares

Otra de las hipótesis es que algún depredador como un mapache haya entrado en el recinto y haya devorado los 363 anfibios, pero en tal caso tendría que haber dejado algún rastro, no los tanques completamente limpios. La principal preocupación de las autoridades de Texas es recuperar con vida a las salamandras, pero teniendo en cuenta el tiempo que ha pasado y que son animales delicados, las esperanzas en ese sentido se desvanecen. El incidente podría poner aún más en peligro a toda la especie. [Centro de Recursos Acuáticos de San Marcos vía Motherboard]