En 2009, la novia de Christopher Koch (en la foto) se reía de los 27 dólares con los que este programador noruego había invertido en una moneda virtual recién creada llamada Bitcoin. Suponemos que hoy no se reirá por las mismas razones, porque los 5.000 Bitcoins que compró su novio se conviertieron en 886.000 dólares.

Koch ni siquiera compró los Bitcoin por invertir, sino por estudiar su fascinante sistema de cifrado de cara a su tesis doctoral. Para ello gastó 150 coronas noruegas (26,60 dólares), prosiguió con sus estudios, y se olvidó completamente de su adquisición.

En abril de este año, Koch recordó aquellos 5.000 Bitcoins. Tras un considerable esfuerzo intentando recordar la contraseña que le había puesto a su inversión, descubrió que su valor en el mercado en esa época era de 886.000 dólares.

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Las fluctuaciones en el mercado de los Bitcoin eran brutales en esa época. Cuando Koch tuvo la suerte de mirarlo, el Bitcoin estaba a 266 dólares.Poco después cayó a 50, pero nuestro afortunado inversor ya había cambiado una quinta parte del dinero para comprarse un apartamento estupendo en Toyen, una de las zonas más cotizadas de Oslo. Aún conserva el resto. [NRK vía The Guardian]