A Israel no le ha gustado nada la decisión de Google este fin de semana de cambiar "Territorios Palestinos" por "Palestina" en el buscador local de ese territorio. El gobierno israelí está tan contrariado que ha escrito una carta al consejero delegado de la compañía, Larry Page, pidiéndole que reconsidere el cambio y retire el nombre de Palestina. Según la carta, al añadir Palestina, "Google reconoce implícitamente la existencia un estado Palestino".

La carta, enviada a Larry Page por el vice-ministro de exteriores israelí, Ze’ev Elkin, ha sido recogida por el Jerusalem Post. Y, entre otras cosas, asegura:

Esta decisión [de Google] en mi opinión no solo es errónea sino que también podría afectar negativamente en los esfuerzos de mi gobierno para establecer negociaciones directas entre Israel y la Autoridad Palestina.

Le agradecería si reconsidera la decisión, porque reconforta a los Palestinos en su opinión de que pueden ir más allá de los objetivos políticos con acciones unilaterales, en lugar de mediante negociaciones y acuerdo mutuo.

El vice-ministro ha pedido a Page una reunión para discutir el asunto. Un portavoz de Google aseguró a la BBC que "consultan con un número de fuentes y autoridades a la hora de nombrar los países en nuestras páginas locales. En este caso, seguimos las indicaciones de las Naciones Unidas, Icann (Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números), ISO (International Organisation for Standardisation) y otras organizaciones internacionales".

¿Se equivoca alguien en todo esto? ¿Google, Israel, ambos? Difícil de decir. Lo que está claro es que Google, como empresa privada que es, tiene todo el derecho a tomar este tipo de decisiones. Eso sí, ahora ha creado un precedente: tanto si continúa adelante con la decisión, como si finalmente da marcha atrás. [Jerusalem Post]