Monumento en Italia. ZeroOne/Flickr Commons

Tenemos una noticia buena y una no tan buena. La buena es que Italia ha decidido darle una nueva vida a 103 edificios históricos regalando castillos, villas y antiguos conventos. La no tan buena es que si no eres un empresario con una buena idea detrás, probablemente no puedas acceder al plan.

El Coliseo, la Torre de Pisa, el Foro Romano, la Arena de Verona o el Panteón de Agripa son sólo algunos de los monumentos que pueblan un país cuya capital respira historia en cada esquina. De hecho, cuando pensamos en Italia es muy difícil que las primeras imágenes no sean esas edificaciones para la posteridad.

Antigua escuela que entra en los nuevos planes. Agenzia del Demanio

Sin embargo, Italia tiene dos problemas. En primer lugar, la condensación masiva de turistas en las zonas de gran interés, un dato que hace la vida de sus ciudadanos un poco menos agradable.

Castello di Montefiore. Agenzia del Demanio

En segundo lugar, el caso contrario. Mientras que Venecia, Roma o Milán son el destino turístico favorito de muchos personas, en otras partes del territorio transalpino el turismo brilla por su ausencia. Lugares donde también albergan una gran cantidad de monumentos y edificios históricos. Eso sí, un tanto fantasmales, sin apenas visitantes que permitan sufragar los gastos de su mantenimiento.

Villa que también entra en los planes. Agenzia del Demanio

¿La solución del gobierno italiano? Para aliviar la presión sobre los destinos más visitados han presentado un plan rompedor: regalar 103 de estos edificios que prácticamente no se utilizan con la esperanza de atraer visitantes a las partes menos transitadas del país.

Castilo en Umbria. Agenzia del Demanio

Como decíamos al comienzo, la oferta no es para todo el mundo. El plan consiste en que esas propiedades sean aprovechadas por empresarios, quienes están obligados a presentar una idea con el fin de transformar los edificios abandonados en restaurantes, hoteles, balnearios y otros espacios turísticos.

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Por cierto, entre las propiedades se ofrecen castillos del siglo XI y XIII, torres de defensa, enormes y fastuosas villas, casas rurales históricas e incluso antiguos conventos. Si el plan resulta un éxito, la iniciativa no sólo ofrecerá un poco de respiro a los espacios más transitados, sino que también fomentará la restauración de una gran cantidad de sitios culturales actualmente en ruinas. [Smithsonian]