El plano inicial de las películas de Star Wars es un clásico del cine. Las populares letras amarillas desaparecen en el espacio, la cámara comienza a bajar suavemente y aparece... ¿una mano flotando? Sí, según el mismísimo Mark Hamill, esa era la estrafalaria manera en la que comenzaba el Episodio VII.

Cualquiera que haya visto The Force Awakens sabrá que el film comienza con un plano del planeta Jakku, cortado de forma dramática por la sombra de un destructor estelar. Sin embargo, el primer borrador del guión era muy diferente. Hamill ha explicado al diario británico The Sun:

Lo único que puedo decirte es que en la escena original que daba inicio al Episodio VII, lo primero que aparece en pantalla es una mano seccionada sujetando un sable de luz y flotando en el espacio. La mano entra en la atmósfera de un planeta y arde hasta que solo queda el sable de luz, que cae sobre la superficie de Jakku. Entonces, una mano extraterrestre entra en el plano y se lleva el arma. No puedo asegurar si es la mano de Maz Kanata, pero sí que la mano que se lleva el sable no es humana. Después la película prosigue como la conocéis.

La mano seccionada es, por supuesto, la de Luke. Lo que ya es muy raro es que Hamill haya mencionado de forma explícita que el planeta sobre el que cae es Jakku. La descripción proviene de un borrador inicial del guión, lo que podría explicar el dato como una simple errata o un error de Hamill.

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Lo cierto es que no hay ningún dato de la mitología actual de Star Wars que explique que pasó con la mano y el sable de Luke tras el duelo con Darth Vader en la ciudad flotante de Bespin. La última imagen del sable (con su mano aún sujetándolo) es esta:

30 años después, el arma (ya sin la mano, afortunadamente) aparece en un cofre bajo la custodia de Maz Kanata en el planeta Takodana. Kanata rehusa explicar cómo llegó hasta allí, pero parece altamente improbable que viajara por si sola de un planeta a otro.

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La opción más probable es que alguien recogiera el malogrado apéndice de Luke y se lo llevara, perdiéndolo por el camino en las proximidades de Jakku. Quizá sucediera durante la batalla que la flota rebelde mantuvo con lo que quedaba de las tropas imperiales un año después de la destrucción de la segunda Estrella de la Muerte sobre Endor. Todo este conflicto se explica en la novela Estrellas Perdidas, perteneciente al nuevo canon oficial.

Es imposible saber lo que le ocurrió a la mano con seguridad, pero no deja de ser una casualidad demasiado grande que el sable fuera a caer sobre el mismo planeta en el que se crió Rey. Lo que está claro es que la mano de Luke flotando en el espacio nada más empezar la película hubiera hecho explotar la cabeza a más de un entusiasta. Demasiado para esta venerable saga. [vía Flickering Myth]


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