Llega un nuevo capítulo de la película que más pasiones, y no precisamente buenas, está despertando en el equipo editorial de Gizmodo. Tras destrozar los zords y los trajes de Power Ranger de nuestra infancia, la productora saca a relucir a los entrañables masillas, solo que ya no son entrañables.

En lugar del divertido ejército de soldados rasos que intercambiaban golpes de karate con los miembros del grupo para explotar cuando se les derribaba, la nueva película ha apostado por algo que parece más bien lo que queda después de que el perro del diseñador de criaturas de la película se comiera el prototipo:

Después de algunas fotos del rodaje en las que los protagonistas se enfrentaban a varios especialistas ataviados con trajes de captura de movimientos ya se sospechaba que la patrulla masilla (o los patrulleros, como se les llama en Latinoamérica) sería digital. Lo que pasa es que este aspecto, de elementales de cemento con la ferralla aún sobresaliendo de algunos puntos... En fin.

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A estas alturas huelga decir que el film se ha propuesto reiniciar la franquicia a lo bestia para vender figuritas a costa de los entusiastas más veteranos. O eso, o está protagonizando la campaña de psicología inversa más atrevida de todos los tiempos. [Toys R Us vía Screenrant]