Hasta ahora era solo una hipótesis, pero hoy se ha confirmado. El primer ministro japonés, Shinzo Abe, ha anunciado que el gobierno destinará 358 millones de euros ($473 millones) para construir un gigantesco muro subterráneo de hielo de 1,4 kilómetros de largo para aislar las fugas radioactivas de Fukushima. Tan arriesgado como urgente.

Aproximadamente 300 toneladas de agua radioactiva se filtran al mar cada día. El primer ministro ha reconocido hoy que la gravedad de la situación requería tomar medidas "radicales", tras comprobarse que TEPCO, la operadora de la planta, se ve incapaz de afrontar por sí sola un problema de tal magnitud. El plan para detener las filtraciones de agua contaminada incluye crear un enorme muro de hielo subterráneo. Nada más y nada menos. ¿Cómo?

Advertisement

La idea consiste en construir una serie de tuberías alrededor de la planta a través de las cuales se bombearía líquido refrigerante a una temperatura de entre -20 y -40 grados centígrados. Eso lograría congelar la tierra que rodea la central y los reactores y crear un muro subterráneo de hielo y tierra congelada de 27 metros de profundidad y 1,4 kilómetros de largo.

El plan es experimental, pero una medida similar se probó antes a pequeña escala con éxito en el laboratorio de producción de plutonio Oak Ridge, en Tenessee, Estados Unidos. Lo malo es que se tardaría mucho en construir el muro (si empiezan ahora podría no terminarse hasta 2015). Además, para mantenerlo frío haría falta construir una central eléctrica capaz de generar electricidad para 3.300 hogares.

La decisión del gobierno japonés de aportar 358 millones de euros para intentar solucionar la crisis llega justo en un momento que para muchos no es casual. Tokio se juega ser escogida o no como la ciudad que albergue los Juegos Olímpicos de 2020. La crisis de Fukushima, si no es resuelta de forma rápida y convincente, podría dar al traste con la candidatura.

Advertisement

Ahora mismo, sin embargo, eso parece lo de menos. Japón necesita detener cuanto antes y como sea el vertido diario al mar de 300 toneladas de agua radioactiva. Y construir un gigantesco muro de hielo, de momento, parece la única forma de conseguirlo. [BBC y Bloomberg]

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter, Facebook o Google+ :)