Solemos asociar la experiencia de volar a tediosos controles de seguridad, largas esperas, y horas intentando dormir en un tubo de metal a 10.000 metros de altura. Sin embargo, los aeropuertos y los aviones tienen esa belleza especial que solo da la ingeniería y la alta tecnología. Este timelapse del fotógrafo y realizador Milton Force nos da una perspectiva nueva de esa belleza.

Milton ha grabado el vídeo mediante un permiso especial que le ha permitido trabajar desde la zona de pistas del aeropuerto Changi de Singapur. A medida que va cayendo la noche, los aviones que entran y salen de pista parecen estrellas fugaces en un espectáculo que añade un toque de magia a la, por lo general incómoda, experiencia de esperar en la terminal. [vía miltonforce]

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