Se mascaba la tragedia desde hacía meses, pero en noviembre finalmente sucedió: el proyecto europeo más popular de Kickstarter se vino abajo. Tras recaudar 2.335.119 libras ($3,5 millones) de 12.075 usuarios, los creadores del dron Zano anunciaron que habían quebrado. Ahora Kickstarter ha abierto una investigación.

La propuesta de Torquing Group era suficientemente llamativa para funcionar bien: un pequeño dron con cámara HD que se puede controlar desde el móvil y está cargado de sensores para seguirte allá donde vayas de manera autónoma. La realidad, según un reportaje de la BBC este verano, es que nunca llegó a cumplir con esas promesas:

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Me hicieron la primera demostración del dron y no consiguieron impresionarme. Se mantuvo en el aire sólo unos minutos, se chocó con las paredes y la grabación en vídeo era muy pobre

De 12 mil encargos, llegaron a enviar 600; pero sólo consiguieron quejas por el pésimo funcionamiento. Eso llevó a que el CEO de la compañía y el ingeniero jefe del equipo abandonaran la empresa, tras lo que Torquing se declaró en bancarrota en una carta a sus acreedores. Los que compraron el dron de 250 dólares a través de Kickstarter, inversores desde el punto de vista legal, tienen escasas posibilidades de volver a ver su dinero.

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Entre la espada y la pared por las quejas y el ruido mediático, Kickstarter ha decidido contratar al periodista Mark Harris para investigar el caso. Harris tiene encargado estudiar a dónde fueron a parar los 3,5 millones de dólares y atender a las explicaciones que demandan los usuarios.

En enero, Harris publicará un artículo explicando qué hicieron mal los creadores del Zano y qué puede sacar Kickstarter en claro para evitar que se cometan de nuevo esos errores. [Mark Harris vía BBC]

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