La Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA) espió a los presidentes de México y Brasil. Según la cadena brasileña Globo y documentos filtrados por Edward Snowden, la NSA espió a Dilma Rousseff y a Enrique Peña Nieto cuando aún era candidato a la presidencia de México. EE.UU. espió sus llamadas telefónicas, correos electrónicos y mensajes de texto. El ministro de Justicia brasileño, Eduardo Cardozo, ha calificado de "gravísimo" el espionaje a la mandataria y ha dicho que, de ser cierto, constituiría una "clara violación de la soberanía" de Brasil.