En mayo de este año, el ciclista francés François Gissy batió un récord mundial de velocidad en bicicleta con motor al alcanzar los 263 kilómetros por hora en un vehículo de dos ruedas propulsado por un cohete de hidrógeno. Ahora, este loco de las bicicletas modificadas acaba de batir su propia marca con una velocidad de 285 kilómetros por hora.

Para añadir un poco más de dificultad, la longitud útil (sin contar lo que necesitaba para frenar) de la pista era de sólo 790 metros. En el proceso, Gissy tuvo que soportar una aceleración de 1,5G, su cabeza se echó hacia atrás peligrosamente, y el eje trasero se aflojó y perdió una pieza debido a la vibración. Los frenos también dieron de sí todo lo que podían, así que esperamos que el equipo de este piloto revise bien el vehículo antes de intentar otro récord. [Rocketman340]