La historia la contábamos hace unos días. Dos mujeres de Estados Unidos eran rescatadas tras una odisea de casi cinco meses a la deriva en el Pacífico. Una historia tremenda, hermosa, de superación y supervivencia, aunque también una historia que podría no ser verdad.

Así lo cuentan en AP a través del testimonio de la propia Guardia Costera de Estados Unidos y meteorólogos. Al parecer, los primeros están revisando los registros de los días después de que Jennifer Appel y Tasha Fuiava se embarcaran en su velero. Extraño, ya que las imágenes por satélite obtenidas de la NASA para los días previos a su partida, no muestran ninguna previsión de tormentas en la región donde planeaban viajar.

Advertisement

En cambio, sí que hubo un ciclón tropical, pero este fue cerca de Fiji, muy lejos de su supuesta ruta. Las dos mujeres comentaron a numerosos medios que tuvieron una tormenta tremenda que duró dos noches y tres días, pero lo cierto es que, aunque a veces surgen chubascos localizados, una tormenta que dura tres días habría sido visible en el satélite y provocado advertencias al público para prepararse para el clima.

Los guardacostas también han dicho que las dos mujeres tenían un faro de emergencia, una herramienta que nunca encendieron “porque no temíamos por nuestra vida”, dijeron posteriormente. Si lo hubieran hecho, el rescate se habría realizado en cuestión de minutos.

Advertisement

Más incongruencias. Las mujeres dijeron el martes que no usaron el faro porque nunca sintieron que estaban en peligro inmediato, sin embargo, a otro medio le dijeron que no creían que sobrevivirían otro día, y que pasaron mucho miedo durante un dramático ataque de tiburón tigre que duró alrededor de seis horas. Además, afirmaron que habían estado enviando señales de socorro durante al menos 98 días.

Foto: Jonathan Clay / US Navy

El caso se pone más extraño con las declaraciones de la madre de Appel, Joyce, quién le comunicó a AP que llamó a la Guardia Costera para denunciar que su hija faltaba una semana y media después de partir. Según la Guardia Costera, nunca recibieron tal llamada de la madre, aunque sí recibieron la de un “amigo de la familia” que identificaron como un hombre el 19 de mayo.

Foto: Jonathan Clay / US Navy

Por último, y no menos importante, la descripción que hicieron de los tiburones tigre, de 6 a 9 metros, embistiendo su barco en un ataque coordinado durante más de seis horas, podría ser simplemente una percepción errónea. Los científicos que estudian los tiburones dicen que nunca se ha registrado tal comportamiento y que los tiburones tigre crecen hasta unos 5 metros de longitud.

De hecho, Kim Holland, profesor e investigador de tiburones de la Universidad de Hawai, le ha dicho al medio que nunca ha oído hablar de ningún tipo de tiburón atacando repetidamente el casco de un barco durante toda la noche. También dijo que los tiburones tigre nunca saltan fuera del agua y no realizan ataques coordinados.

Hay más inconsistencias, pero estas son las más palpables. Quizás, y después de todo, la conmovedora historia de estas dos supervivientes a la deriva durante 5 meses no fue tal y como la contaron. [AP]