Imagen: Tor

Tor sigue siendo el hombre del saco de Internet: un servicio incomprendido por una mayoría que piensa que solo sirve para contratar asesinos a sueldo o comprar droga con criptomonedas. Ya vimos que muchos sitios de Tor (llamados onions) no son más que un montón de mierda. Una nueva investigación sugiere que los pocos onions que quedan van camino de la extinción.

El atractivo de Tor es su capacidad de mantener a los usuarios en el anonimato a través del “enrutamiento cebolla” que le da su nombre. Al fin y al cabo, fue desarrollado por el Laboratorio de Investigación Naval de los Estados Unidos. Por decirlo de manera sencilla, el enrutamiento cebolla funciona como el lavado de dinero: los datos de un usuario pasan a través de muchos enrutadores (routers), lo que hace difícil saber de dónde vienen las solicitudes.

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Ayer fue publicado el noveno informe Onionscan, una serie de sondeos sobre la salud de la red Tor. El informe consultó una base de datos de 30.000 sitios de Tor durante varios días (ya que los onions tienden a tener una disponibilidad mucho menos fiable que los sitios web de la “clearnet” a través de la que estás leyendo esto). El informe encontró que cerca de 4.400 sitios seguían online, poco menos del 15%. Es imposible afirmar que estos hallazgos sean fidedignos, pero son como mínimo el indicativo de una tendencia a la baja.

¿Por qué está encogiendo la red Tor? Su adopción siempre ha sido lenta por la percepción de los usuarios de la delincuencia en la dark web y porque Tor tiene una curva de aprendizaje ligeramente superior que, por ejemplo, Chrome. Pero la reciente reducción de onions puede estar vinculada con la desaparición de dos servicios importantes: la plataforma de alojamiento Freedom Hosting II y el cliente de correo electrónico SIGAINT.

Si mantener el anonimato usando Tor es difícil para algunos, alojar un sitio en la dark web está más allá de las habilidades técnicas de la mayoría de las personas. “Las habilidades necesarias para administrar un servicio oculto hacen que delegar ese trabajo a un tercero sea tentador”, advierte el informe. “Sin embargo, como hemos visto con Freedom Hosting, estas relaciones crean riesgos adicionales de seguridad y pueden poner en peligro cualquier anonimato o privacidad”. En medio de denuncias por alojar pornografía infantil, FH2 fue hackeado a finales de enero. Cuando cerró, 10.000 sitios cayeron con él.

SIGAINT era uno de los servicios de correo electrónico más populares de la dark web. Después de meses de disponibilidad irregular, se apagó a mediados de febrero y no ha regresado, haciendo que toda la correspondencia intercambiada a través del cliente se vuelva irrecuperable. Las alternativas cifradas de la clearnet, como Protonmail, han eclipsado desde entonces a SIGAINT. La pérdida de SIGAINT no tiene un efecto tan pronunciado como el cierre de FH2, pero erosiona aún más la confianza en Tor como una red viable.

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Así que el brillo de Tor se está apagando (por no hablar de sus competidores menos populares, como I2p o Freenet). Los sitios son demasiado fáciles de vincular entre sí, su disponibilidad no está garantizada y los servicios relativamente cruciales desaparecen sin previo aviso. Pero todavía quedan esperanzas para los amantes de la privacidad, los whistleblowers y los vendedores de droga amateurs. Con el vacío creado por FH2, Onionscan comenzará a trabajar en una herramienta fácil de usar “que puede ser utilizada por cualquier persona que va a albergar un servicio secreto de forma segura, privada y anónima” en la dark web. Les deseamos suerte.