El precio no siempre es el indicativo definitivo acerca de la calidad de un producto, y mucho menos uno proporcional, pero sí es un buen indicativo. La Martin D-42 de $5000 dólares de este vídeo no suena treinta veces mejor que la Motion TD-107 de sólo 150 pero las diferencias sí son, desde luego, apreciables.

Paul Davids explica en Youtube como dichas variaciones son a, a menudo, muy subjetivas y para la mayoría puede que el salto descomunal de precio entre uno y otro caso no merezca, simplemente, la pena. ¿Se nota? Sí, eso sí, se nota.

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Se nota sobre todo por la elección de materiales y por la calidad de la construcción en uno y otro caso. La Martin tiene un sonido que parece tener “más cuerpo” mientras que Motion produce un sonido con bastantes más vibraciones y el resultado es menos homogéneo. Juzguen: