Tan importante como tener la tecnología con la que ir hasta el espacio, es tener la tecnología con la que volver. La Agencia Espacial Europea ya tiene su própia cápsula de reentrada en la atmósfera terrestre y se dispone a probarla a finales de este mismo año.

En 1998, la ESA probó con éxito una cápsula muy similar a la utilizada en los programas Apolo de la NASA, pero el proyecto fue abandonado. Durante 16 años, los lanzamientos europeos han tenido que recurrir a la ayuda del programa espacial soviético y sus cápsulas Soyuz.

La nueva cápsula de la ESA, denominada Intermediate eXperimental Vehicle o IXV, ha sido mostrada esta semana en Turín, Italia. Su aspecto es muy parecido a la parte frontal de un transbordador espacial. Una de sus ventajas es que se trata de un vehículo mixto. Las cápsulas Apolo o las Dragón de Space X no pueden controlar el punto donde caen. La IXV no tiene alas propiamente dichas, pero su diseño la permite ajustar hasta cierto punto el ángulo de entrada y seleccionar el lugar de aterrizaje. Asimismo, la cápsula estará preparada tanto para tripulantes como para carga.

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El prototipo de la IXV de la imagen, un poco más pequeño que el modelo definitivo, será lanzado en un vuelo experimental en octubre de este año. Si todo sale bien, comenzará la construcción de la cápsula definitiva, aunque todavía no se sabe cuándo podrá estar terminada. [vía New Scientist]