La estrella Regulus es tan brillante que oculta la galaxia enana Leo I (abajo). Foto: NASA

Regulus A es una de las estrellas más brillantes del firmamento (la número 22 según su magnitud) y es la estrella principal en la constelación de Leo. También está a punto de desintegrarse. Un reciente estudio ha revelado que está más cerca de autodestruirse de lo que pensábamos.

El problema de Regulus A es que gira demasiado rápido. Su velocidad de rotación es de 320 kilómetros por segundo. En otras palabras, tarda menos de 15 horas en dar una vuelta completa sobre sí mismo cuando nuestro Sol completa esa maniobra en alrededor de 25 días.

Ya se sabía que Regulus giraba tan rápido que corría riesgo de desintegrarse, pero un nuevo examen realizado desde el telescopio anglo-australiano ha permitido determinar exactamente su velocidad de giro, y es aún mayor de lo que se pensaba. Gira a un 96,5% de su velocidad terminal, que es aquella en la que la fuerza centrífuga superaría a su propia gravedad.

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Es la primera vez que se logra medir con precisión la luz polarizada proveniente de algunas estrellas como Regulus, y ha sido posible gracias a un nuevo instrumento ultrasensible llamado High Precision Polarimetric Instrument o HIPPI, con el que han equipado al telescopio.

Regulus está a 79 años luz de la Tierra y fue perfectamente visible durante el pasado eclipse total de Sol. Es una de las primeras estrellas identificadas por el ser humano y su luz es azulada. Se cree que su rápida cadencia de giro y tamaño actuales se deben a que absorbió la masa de una enana blanca muy próxima a ella. Actualmente Regulus A forma parte de un sistema cuádruple junto a Regulus B y C, una enana roja y una enana naranja respectivamente. [Nature Astronomy vía Phys.org]