Hemos hablado antes de Vantablack. El material más negro del mundo tiene interesantes aplicaciones en el sector militar, la fotografía o la astronomía, pero no puedes usarlo para el arte. El artista Anish Kapoor se hizo con los derechos de Vantablack en exclusiva y desató la guerra más ridícula del año.

La historia empieza en febrero, cuando Kapoor adquiere la licencia de Vantablack S-VIS por una suma desconocida. Esta sustancia, creada por la compañía británica Surrey NanoSystems, consigue absorber el 99,96% de la luz mediante una estructura de nanotubos de carbono. Puede aplicarse a otros materiales como un revestimiento: la pintura más oscura que existe.

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Tras la venta, Kapoor (el escultor de la famosa alubia de acero inoxidable del Millennium Park de Chicago) se convierte en la única persona del mundo que puede usar Vantablack con fines artísticos. Otros artistas consideran esto un uso monopolístico del material y estalla la guerra. En Instagram y Twitter aparecen reivindicaciones de artistas y fanáticos del arte a través del hashtag #SharetheBlack (“comparte el negro”).

Vantablack absorbe tanta luz que no puedes ver los pliegues de esta estructura. Imagen: Science Museum

Surrey NanoSystems sale a dar explicaciones. Vantablack “requiere una aplicación especializada para lograr su efecto estético” (los objetos sobre los que se quiera aplicar deben ser introducidos en un reactor de plasma que se encarga de la cobertura de nanotubos). “Además es un material con doble uso que está sujeto al control de exportación en el Reino Unido”.

Es tan complicado y caro producir y usar correctamente Vantablack que la compañía decidió darle una formación en exclusiva al estudio de Kapoor en lugar de ofrecérsela a todos los artistas que quisieran trabajar con él.

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Pero ninguna de estas explicaciones convence a los artistas y el británico Stuart Semple, que describe la compra de Vantablack como “un odioso pacto impulsado por el ego de Kapoor”, formula la venganza perfecta.

Todo el mundo puede comprar el pigmento rosa más rosa del mundo, excepto Anish Kapoor. Imagen: Stuart Semple

Semple, conocido por sus obras de arte público, decide crear su popio pigmento: The World’s Pinkest Pink. Nadie está seguro de que realmente sea “el rosa más rosa del mundo”, pero el artista lo pone a la venta en su web con una cláusula muy concreta —el mayor troleo del arte contemporáneo:

Al agregar este producto al carrito usted confirma que no es Anish Kapoor, que no está de ningún modo afiliado a Anish Kapoor y que no va a comprar este artículo en nombre de Anish Kapoor o de ningún asociado de Anish Kapoor. Según su leal saber y entender, esta pintura no llegará a las manos de Anish Kapoor.

En otras palabras: todo el mundo puede comprar el pigmento rosa de Stuart Semple excepto Anish Kapoor. Pero la cosa no se queda aquí. Hace unos días Kapoor, considerado uno de los escultores más influyentes de su época, miembro de la Real Academia de Artes británica, Comendador de la Orden del Imperio británico y receptor de varios premios de prestigio, respondió a Semple con este corte de mangas cubierto de Pink en Instagram:

Al día siguiente, Semple subió un vídeo a su propio perfil de Instagram en el que supuestamente tiene los dedos pintados con Vantablack. En realidad es un cutre CGI (el Vantablack es muy caro, difícil de producir, no funciona como una pintura y absorbe tanta radiación que le habría quemado la piel).

Esta guerra ridícula todavía no tiene un vencedor. Así que aquí estamos, a la espera de que alguien vuelva a mover ficha o saque, por ejemplo, el verde limón más verde limón del mundo. [vía Beyonsesa]