Si pasas por Bourges, en el centro de Francia, puedes disfrutar de un menú del día en Le Bouche à Oreille por un precio fijo de 12,50 €. Los vecinos del barrio siempre han hablado muy bien de los guisos de la señora Véronique Jacquet, pero su pequeña cafetería nunca había estado tan solicitada.

La culpa la tiene la guía Michelín, que se confundió de local y le otorgó una de sus codiciadas estrellas por error. La auténtica estrella Michelín era para un restaurante del mismo nombre —algo más refinado— que puedes visitar en la localidad de Boutervilliers, cerca de París. Este otro Bouche à Oreille también tiene un menú con precio fijo, de 48 €.

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Además del nombre, las direcciones de ambos restaurantes son muy similares. Uno está en la calle Route de la Chapelle, mientras que el otro se encuentra en Impasse de la Chapelle.

El comprensible error permaneció en la web de la guía Michelín durante dos largos días, tiempo suficiente para que los franceses más sibaritas corrieran a reservar mesa en la cafetería de Jacquet. “De repente nos vimos saturados, llegaron los reporteros y mi hijo me llamó desde París, donde vive, muerto de risa”, comentó Véronique a The Telegraph.

Los responsables de la guía Michelín se disculparon por el error antes de enmendar el anuncio. El chef del Bouche à Oreille que sí había sido premiado con una estrella Michelín le restó importancia al asunto e invitó personalmente a Véronique Jacquet a una cena en su restaurante.

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Todo quedó en una anécdota divertida que ha generado una publicidad inesperada para la cafetería de barrio. [The Telegraph vía BoingBoing]