Steve Jobs en la MacWorld de 1997. AP

Este mes se cumplen 20 años de la Keynote más trascendental de la historia de Apple, por encima de la llegada del primer iPhone. Dos décadas desde que Steve Jobs saliera al escenario de la MacWorld Expo de Boston para presentar en la gran pantalla el “producto” más inesperado para sus seguidores: Bill Gates.

Es posible que, por lo que se sabe de Jobs, aquel fuera uno de esos momentos para olvidar. El protagonismo no se lo estaba llevando un sistema operativo o un producto rompedor, estaba siendo la cara visible de la competencia, y lo hacía para anunciar un acuerdo por el que Microsoft iba a salvar a Apple de la bancarrota.

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El contexto de aquel año estuvo marcado por la vuelta de Jobs a Cupertino después de haber sido apartado en 1985 de la directiva de la compañía. Su regreso fue el de un hijo pródigo que debía levantar a Apple. Sin embargo, la compañía necesitaba mucho más, y Jobs también fue un genio en la negociación. Apple consiguió 150 millones de dólares a cambio del 6% de las acciones (sin derecho a voto), y una garantía de que Microsoft apoyaría Office para Mac durante cinco años.

Por su parte, Apple aceptó abandonar la demanda que mantenían contra los de Redmond por copiar la apariencia de Mac OS para su sistema Windows y convertir Internet Explorer en el navegador predeterminado de sus ordenadores, aunque no la única opción. Además, para Microsoft había otra buena noticia, probablemente la más importante detrás del acuerdo: la compañía estaba en medio de una lucha por antimonopolio (Windows en todas partes) que estaba haciendo daño a su imagen.

Imagen durante la presentación de Bill Gates en la MacWorld del 97. AP

Como vemos en la histórica pieza visual, el anuncio de Jobs sorprendió a los asistentes. Jobs quiso acallar los abucheos con unas palabras para la audiencia:

Tenemos que dejar de lado algunas ideas. Tenemos que dejar escapar el concepto de que para que Apple gane, Microsoft necesita perder.

En eso tenía razón Jobs, fue un acuerdo increíble por ambas partes (probablemente más por parte de Apple). Hoy, los papeles se han invertido y los de Cupertino son la compañía más valorada del planeta mientras que Microsoft no pasa por su mejor momento. Sin embargo, sin el acuerdo que escenificaron aquel mes de agosto de 1997, probablemente no hubiera sucedido el iMac, iTunes, iPod, iPad, ni sobre todo, el iPhone que lo cambió todo. [Wikipedia]