En la tierra no apreciamos el placer de comer una barra de pan. Se come pan en aperitivos, con bocadillos… Es uno de los pilares de la comida. En el espacio, sin embargo, no se puede comer pan porque las migas pueden dañar la maquinaria o ser inhaladas por los astronautas.

Comer pan es solamente una de las actividades que son mil veces más difíciles en el espacio. La principal razón es, por supuesto, la falta de gravedad. Por lo tanto, las cosas que normalmente se quedan en un sitio cuando estamos en la tierra, en el espacio terminan flotando y pueden crear situaciones muy complicadas.

Te presentamos algunas de las actividades cotidianas en la vida de un astronauta que se realizan de una manera totalmente diferente.

Lavarse el pelo

No hay agua corriente en el espacio, lo que complica la manera tradicional de lavarse el pelo, según la NASA. Para realizar esta tarea, los astronautas cogen una bolsa de agua (que tiene una especie de cánula de salida) y mojan un poco el cuero cabelludo. Intentan capturar toda el agua, aunque a veces algunas gotas flotan y se alejan. Luego agregan un champú que no se tiene que enjuagar, y se frotan el cuero cabelludo con una toalla. Después se tiene que usar la toalla para limpiar bien el pelo, eliminar la suciedad y secarlo.

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Los restos de humedad en el pelo son absorbidos por el de aire acondicionado de la nave y finalmente el sistema del tratamiento del agua lo convierte en agua potable.

Puedes ver al astronauta de la NASA Karen Nyberg lavarse el pelo aquí:

Cepillarse los dientes

Para lavarse los dientes, otra vez cogemos la bolsa de agua. Se aprieta la bolsa para conseguir que una gota se deposite en el cepillo de dientes. Después, el astronauta agrega la pasta (que es igual que en la tierra) y se cepilla los cepillan. Aquí viene la parte interesante: después de lavarse los dientes, la pasta es ingerida por el astronauta ya que no se pueden crear residuos innecesarios.

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Si quieres limpiar el cepillo, te llenas la boca de agua, pones el cepillo dentro y lo enjuagas ahí. Como puedes ver, no hay lavabos en el espacio.

El astronauta canadiense Chris Hadfield demuestra cómo se lava los dientes aquí:

Comer

La experiencia de comer también es diferente. Como ya se pueden imaginar, la comida, como todo, flota, así que los alimentos vienen en diferentes formas, aunque se parecen mucho a lo que comemos en la tierra. Además, a diferencia de lo que ocurre aquí, los astronautas no tienen un frigorífico. Por lo tanto, la comida se tiene que guardar cuidadosamente para que no se eche a perder.

La comida puede estar congelada en seco o deshidratada. Para comerla deshidratada, tienen que agregar agua. Si quieren añadir sal o pimienta a la comida, tiene que ser en su forma líquida, ya que no se permiten en su forma habitual porque pueden estropear la maquinaria y causar daño al astronauta. Eso sí, aunque no tengan muchas cosas en su cocina, tienen un horno para calentar la comida.

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Actualmente, el menú en la Estación Espacial Internacional contiene más de 100 diferentes artículos de comida.

Lavarse las manos

Ya tenemos claro que cualquier actividad que involucra el agua es complicada. Para lavarse las manos en el espacio, volvemos a la famosa bolsa de agua con pajita. En el espacio, se usa agua jabonosa para lavarse las manos. Apretamos para conseguir una gota de agua lo suficientemente grande para luego frotarnos las manos. Se secan con una toalla y listo. Puedes verlo aquí:

Hacer deporte

Hacer deporte es una actividad física totalmente diferente en el espacio. Por ejemplo, es posible jugar uno solo a algunos deportes debido a que la gravedad hace que las cosas se mueven más lentamente, como nos demuestra el astronauta japonés en este partido de béisbol donde él era a la vez el golpeador y el lanzador.

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Los juegos se transforman en diferentes al poder moverte de manera distinta que en el tierra. Se puede jugar boca abajo o boca arriba. Hasta se puede caminar en las paredes.

Otro punto importante es el peso del equipo deportivo. Las pelotas de baloncesto, por ejemplo, no tienen el mismo peso, y se comportan como pelotas de playa. Para jugar, según la NASA, los astronautas tienen que aprender cómo tirar de nuevo, porque sus cerebros tienen que acostumbrarse a las nuevas condiciones. Aquí tienes algunos ejemplos:

Afeitarse

Una actividad simple como el cuidado personal requiere un método especial en el espacio. Como hemos aprendido anteriormente, cosas pequeñas como migas, sal y pimienta pueden ser problemáticas. Por lo tanto, trozos de pelo y uñas también lo son.

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Para afeitarse, los astronautas usan las mismas herramientas que usamos en el tierra, una cuchilla, crema de afeitar y un pañuelo. Si están usando una cuchilla normal, se limpian con el pañuelo regularmente para evitar que los pelos se escapen. También se usan maquinillas eléctricas. En este caso, los astronautas se afeitar en frente de un conducto de aire para que atrape los pelos.

Cortarse el pelo

Ya hemos aprendido que el pelo es peligroso. Sin embargo, crece. Cortarse el pelo involucra la maquinilla estándar que todos conocemos, pero con una diferencia: se conecta a una aspiradora.

Cortarse las uñas

Las uñas también crecen y tienen que ser recortadas. Como con otras actividades, se tiene que cortar las uñas en frente de un conducto de aire.

Ir al baño

Ya hemos hablado anteriormente de cómo se va al baño en el espacio, pero pensamos que deberíamos mencionarlo en esta lista. Otra vez entra el mejor amigo del astronauta: la aspiradora. Sí, para ir al baño te tienes que agachar sobre una aspiradora. Una diferencia clave es que no se pueden sentar en el inodoro.

Llorar

Lo siguiente en controvertido: ¿se puede o no llorar en el espacio? Depende de qué consideres llorar. Allá arriba el cuerpo sí puede producir lágrimas, pero cuando salen, no se caen. “De hecho se conglomeran alrededor de tu ojo”, dice un oficial de la NASA. Además, algunos astronautas comentan que las “lágrimas espaciales” arden.

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Dicho esto, ¿se puede llorar en el espacio? Te adjuntamos un vídeo de lágrimas espaciales:

Dormir

Al final del día, no hay camas para dormir en el espacio. Puedes imaginar que estás en un campo porque lo harás en un saco de dormir. En una nave espacial, se puede colgar el saco en cualquier sitio, siempre que tengas cuidado de no chocar contra algo.

Sin embargo, en la Estación Espacial Internacional, los astronautas suelen dormir en cabinas privadas, donde también hay sacos. Algunas tienen lámparas de lectura y un estante para los efectos personales. Las cabinas están insonorizadas, así que también se puede escuchar música o usar el ordenador.

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Ya llegamos al final. La próxima vez que hagas cualquiera de las cosas de esta lista, no se te olvide pensar en lo afortunado que eres. Y recuerda que hay personas allá arriba que tienen que sacar aspiradoras o acercarse a conductos de aire para hacer lo mismo que tú.