Imagen: Memorial en Londres a Michael Jackson. JoffreyM / Shutterstock

En febrero de 1983 se publicaba Beat It, single del mítico álbum Thriller de Michael Jackson. Posiblemente una de las canciones más famosas y redondas del “rey del pop”, este clásico llegaba firmado bajo la habitual producción de Quincy Jones con Jackson. Pero más importante resulta que esta bomba fuera escrita por el mismo MJ. Y es que el artista contaba con un secreto que muy pocos sabían. Un “don” para componer… sin saber componer.

Ese mismo año se lanzaba el tercer single (tras The Girls Is Mine y Billie Jean) como parte de lo que hoy es historia de la música. Si Thriller es uno de los álbumes más grandes de la historia de la música, Beat It es una pieza fundamental del álbum perfecto. Un tema que como decíamos se publicaba bajo la co-producción de Jackson y Jones, escrita a su vez por MJ.

No era la primera vez ni mucho menos que firmaba un tema. Jackson compuso varias canciones en años anteriores a la salida pero la aparición de Beat It supuso la confirmación de un músico todoterreno, un apelativo que a lo largo de su carrera nunca fue lo suficientemente reconocido. Para aquellos que no la recuerden (ver vídeo a continuación) estamos ante una pieza que comenzaba con un gong que se transforma en un ritmo inconfundible de batería para acabar con un riff de guitarra hoy convertido en clásico. Jakson por su parte interpreta casi al límite de su registro acompañado por la guitarra eléctrica de Eddie Van Halen (un acierto en este caso de Quincy Jones). El resto es historia de la música.

Beat It ganaría dos premios Grammy (mejor canción del año y mejor voz masculina de rock) copando todas las listas de éxitos de los países donde se publicaba. La revista Rolling Stone la etiquetaba en su lista de las mejores 500 canciones de todos los tiempos. La pieza se hizo historia, un clásico del pop-rock que frente a lo que muchos creían anteriormente, había sido construida por Michael Jackson.

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Ocurre que al artista no se le conocía ni se le conoce como un “músico”, al menos no en el sentido estricto de la palabra. Los músicos, ingenieros y productores que trabajaron con Michael Jackson hablan de un artista total, obvio, pero sobre todo de un intérprete que además podía tocar un poco el piano, algo la guitarra, pero jamás un profesional de los instrumentos. Entonces, ¿cómo pudo componer un tema como Beat It?

Michael Jackson, tarareando acordes

Imagen: Dibujo de Michael Jackson en Thriller. Wikimedia Commons

Michael Jackson por tanto no sabía tocar, pero a cambio poseía una facilidad pasmosa e inusual para tararear, y aunque obviamente una voz no nos da acordes, en el caso de MJ conseguía agrupar en su cabeza el conjunto completo para luego expresarlo a través de la voz.

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Hoy con una simple búsqueda en la red podemos encontrar muchas de esas joyas tempranas, las demos de grabación en las que se nos muestra el talento extraordinario de MJ para escribir las canciones. Lo hacía mediante la construcción de cada elemento de una pista con su voz, sin más. Cada nota de cada acorde, armonía, melodía, bajo o ritmo del tema en cuestión salían de su mente. Veámoslo con Beat It:

Esto lo hacía, y hay que volver a remarcarlo, sin entrenamiento formal en la composición, no sabía escribir música (que no letra) en absoluto. No vamos a comparar a Michael Jackson con Mozart, pero puede valer el ejemplo del talento innato del genio de Mozart para entender cómo Jackson se salía de los cánones de lo que hoy entendemos como músicos. Mozart podía escuchar sinfonías enteras en su privilegiada cabeza, y Michael Jackson, a su manera, podía aglutinar en su mente toda una pieza, un tema musical, antes de que se pasara a registrar en papel.

Años más tarde, en 1994, el mismo MJ diría que el conjunto entero de un tema, las letras, los acordes, las cuerdas… todo le llegaba derecho a la mente, escuchaba la canción antes de materializarse. Testigos de su genio fueron la mayoría de profesionales que trabajaron con él. Enormes ingenieros de sonido y productores que pasaron por su carrera y quedaban impresionados por la “fórmula Jackson”. Así también lo explicaba uno de ellos, el ingeniero de sonido Rob Hoffman, describiendo el proceso creativo del artista:

Recuerdo una mañana en la que MJ entró con una nueva canción que había escrito durante la noche. Llamamos a un guitarrista y Michael cantó cada nota de cada acorde para él. Le decía “Este es el primer acorde, esta la primera nota, segunda nota, tercera nota. Aquí está el segundo acorde de la primera nota, segunda nota, tercera nota… “ y a continuación éramos testigos de cómo le daba la interpretación vocal más sincera y profunda que hayamos visto.

Michael Jackson era capaz de tararearnos una secuencia completa con todos los arreglos, cada parte con todos los detalles. Una vez hablando con Steve Porcaro me dijo que fueron testigos de cómo MJ era capaz de “hacerse” con la sección de cuerdas, lo tenía todo en la cabeza. No hablamos de pequeños loops en bucle, hablamos del conjunto completo.

Imagen: MJ en 1988 (Viena). Wikimedia Commons

Quizá uno de los momentos más reveladores e interesantes sobre la forma en la que Michael Jackson construía las canciones la podemos encontrar en los audios a raíz de la causa judicial sobre Dangerous en 1994. El compositor Crystal Cartier había llevado a juicio al artista por supuesto plagio. A Jackson se le preguntó en el juicio que describiera su proceso de composición en las canciones. El artista explicaría de la forma más “gráfica” posible cómo trabaja, explicando cómo parte de los bajos y los acordes que acaban inspirando la melodía completa para finalmente (min. 04:59 del vídeo) realizar la primera demostración en el juicio. Luego pasa a explicar el proceso a través de Billie Jean, momento en el que realiza otra increíble demostración que dejó a todo el mundo atónito (min. 06:00).

Posiblemente lo más fascinante del corte ocurre cuando explica que no lee música, que no cree que sea necesario. Un acto de total sinceridad, y es que la propia música y los instrumentos son el mismo Jackson. En el juicio y como vemos, MJ testificó que Dangerous surgió originalmente de la canción StreetWalker, canción que co-escribió en 1985. La demo original se reproduciría en el juicio acompañada como vemos de la actuación a capella de Dangerous y Billie Jean, lo que demostró la fórmula que tenía Jackson para la composición. Cartier fue incapaz de suministrar al tribunal las supuestas cintas originales de su tema, razón por la que el juez falló a favor de Michael Jackson y el propio Cartier se negó el derecho a apelar.

Por tanto parte del genio de Michael Jackson partía de la naturalidad con la que realizaba lo que se conoce como Beatboxing, la habilidad para recrear y producir patrones de ritmo y sonidos musicales usando sólo la boca. Si en su interior era capaz de aglutinar el tema entero, el perfeccionamiento que logró a lo largo de su carrera para el el Beatbox le permitía conectar con los músicos en el estudio para trasladar las notas (mentales) al papel. Aquí va otro ejemplo de esa capacidad increíble del artista, en este caso a través de diferentes entrevistas:

Así que el que fuera rey del pop y uno de los grandes artistas de la historia de la música, no sólo tenía ese talento natural para la interpretación y el baile, también era capaz de construir las piezas musicales sin saber tocar un instrumento. Una fórmula innata que unida al conjunto de cualidades de Jackson hicieron de él un artista total.


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