Un demonio de Tasmania. Imagen: Wayne McLean / Wikipedia

Se estima que las infecciones causadas por superbacterias (bacterias resistentes a múltiples antibióticos) serán la primera causa de muerte en 2050. Pero la naturaleza guarda un arma secreta que podría ayudarnos a combatir esa epidemia: la increíble leche del demonio de Tasmania.

Al igual que otros marsupiales, las crías del demonio de Tasmania nacen en una etapa muy temprana de su desarrollo, antes de que desarrollen su sistema inmunitario adaptativo; sin embargo, son perfectamente capaces de llegar a adultos en una bolsa llena de patógenos. Los científicos ya sospechaban que la leche de la madre jugaría un papel fundamental en la supervivencia de sus crías, pero lo que encontraron es toda una sorpresa.

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Un equipo de investigadores australianos ha descubierto que los péptidos contenidos en la leche del demonio de Tasmania pueden acabar con algunas de las infecciones bacterianas y fúngicas más mortales que existen, entre ellas el estafilococo dorado. Esta bacteria resistente a la meticilina vive en la nariz o la piel del 30% de las personas y puede convertirse en una infección mortal si accede al torrente sanguíneo a través de una herida.

Los científicos de la Universidad de Sídney escanearon el genoma del demonio de Tasmania y encontraron seis péptidos antimicrobianos de origen natural, que después replicaron de forma artificial. Además del estafilococo dorado, los pépditos fueron capaces de acabar con la bacteria Enterococcus faecalis, resistente al potente antibiótico vancomicina.

“Si un bicho adquiere resistencia a la vancomicina, ya no quedan muchos antibióticos disponibles para ti”, dice Emma Peel, autora principal del estudio publicado hace unos días en Scientific Reports. Los resultados de Peel y sus colegas podrían inspirar el desarrollo de nuevos fármacos, que serán cruciales en la batalla global contra las superbacterias.

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[Scientific Reports vía The Sydney Morning Herald]