La lenta agonía del CibercaféS

De maravilla del mundo moderno en los 90, a antro poco recomendable en el 2013. Ohio acaba de tirar por el camino del medio y ha prohibido por ley este tipo de establecimientos por permitir los juegos de azar en sus equipos. No es el primer estado que se plantea esta prohibición, pero los casinos virtuales son sólo un síntoma más de un tipo de negocio que se muere poco a poco.

De poco han servido las quejas de los propietarios de cibercafés en Ohio. Los 500 establecimientos que se dice que ofrecían apuestas online de manera ilegal han sentenciado a muerte a un sector del que dependían unos 6.000 puestos de trabajo.

En Europa las cosas no les van mucho mejor. A medio camino entre el locutorio, el centro de reprografía y la tienda de chucherías, los pocos cibercafés que quedan sobreviven a base de ofrecer internet a inmigrantes o ciudadanos que no pueden permitirse una conexión. El anonimato de estos establecimientos y la sospecha de falta de seguridad en sus sistemas tampoco juega a su favor.

Incluso en China, un reducto tradicional de este tipo de establecimientos, 2012 ha visto por primera vez un descenso en su número, que ha decaído un 6,9%. Los ingresos de este sector en el país asiático también han bajado un 13,2%.

Nacidos en los 90 como toda una atracción, el primer cibercafé del mundo abrió sus puertas en Corea, en 1988 y sólo tenía dos ordenadores de 16 bits. No tardaron en seguirle negocios similares en todo el mundo.

Algunos consiguen sobrevivir hoy gracias a que organizan partidas online para disferentes juegos, pero las conexiones cada vez mejores en el hogar, y los dispositivos móviles están acabando con un negocio que no puede competir con el WiFi que ofrecen muchas grandes cadenas hosteleras. Son víctimas diezmadas por la evolución de la tecnología como lo han sido antes las cabinas de teléfonos o los videoclubes [Ars Technica]

Foto: AP