Esto tenía que pasar tarde o temprano. Pokémon Go ha encendido un debate que hasta hace unos meses era impensable, el debate sobre quién es dueño del espacio virtual. Una representante de Illinois, en Estados Unidos ha propuesto una ley para borrar pokeparadas del mapa. Lo llaman la Ley Pidgey.

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¿Qué problema hay con las pokeparadas? Todo empezó con uno de estos lugares de encuentro del juego. Concretamente uno situado en Rogers Park, un tranquilo distrito de Chicago próximo a la costa. La pokeparada en cuestión se encuentra exactamente en el centro de la reserva de Loyola Dunes, una franja de playa cubierta de hierba reconocida como espacio natural protegido.

Los vecinos de Rogers Park llevan años luchando para que recuperar el ecosistema de Loyola Dunes solo para ver cómo el lugar se ha llenado de la noche a la mañana de jóvenes cazando pokémon smartphone en mano.

Espacio protegido de Loyola Dunes. Foto: Nature Conservancy

Niantic dispone de un formulario online desde el que se puede solicitar la eliminación de una pokeparada concreta. De hecho, no es la primera vez que el desarrollador elimina paradas de lugares en los que el juego sencillamente puede herir algunas sensibilidades como cementerios, edificios religiosos o monumentos a víctimas de guerras y terrorismo.

Sin embargo, Niantic ha hecho oídos sordos a la petición de eliminar la pokeparada de Loyola Dunes, y eso ha terminado con la paciencia de la representante del estado de Illinois Kelly Cassidy. Cassidy explica que tiene constancia de que Niantic ha recibido más de 200 solicitudes de retirar la pokeparada. Ante el silencio de la compañía, la representante ha propuesto una ley estatal que obligue a desarrolladores de videojuegos y aplicaciones móviles a retirar lugares virtuales por razones de interés histórico, religioso o ecológico, o si se considera que la localización de ese lugar virtual pueda suponer algún tipo de riesgo para la seguridad de los jugadores o del resto de ciudadanos.

El borrador de la ley propone sanciones de 100 dólares diarios por cada solicitud no atendida. Por supuesto, aún es un borrador, pero es un adelanto de lo que ya está ocurriendo en otros lugares del mundo, donde la existencia de pokeparadas y la popularidad de Pokémon Go está alterando la existencia de negocios, y hasta provocando tumultos y problemas de orden público. [DNA Info vía Business Insider]


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