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Un tipo con un rifle dispara a una nevera a decenas de metros. La puerta del electrodoméstico sale despedida y está a punto de llevarse por delante al tirador ante las risas de sus compañeros. Todo muy sano. Bienvenidos al absurdo mundo del Tannerite, un explosivo completamente legal.

El vídeo no es ni mucho menos el único. YouTube está lleno de ejemplos en los que entusiastas de las armas de fuego hacen volar calabazas, coches o cabañas con decenas de kilos de este explosivo. El Tannerite es un explosivo balístico de uso puramente recreativo. Si disparas con un rifle de gran calibre a, digamos, una nevera, tan solo abres un agujero. ¡Qué aburrido! Para añadir adrenalina a su particular hobbie, los tiradores en Estados Unidos y Canadá rellenan los blancos con Tannerite para que hagan “boooom” cuando reciban el disparo. Así es todo mucho más divertido.

¿Cómo es posible que algo con semejante capacidad destructiva se venda libremente para que la gente lo dispare? La respuesta es que el Tannerite es legal en Estados Unidos. La regulación vigente no lo considera un explosivo porque se vende separado en dos componentes muy estables que solo son potencialmente explosivos al mezclarse. Tan solo prohibe transportarlo mezclado y usarlo en determinados parques naturales por el riesgo de incendio forestal.

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Los componentes esenciales del Tannerite son nitrato amónico, titanio y polvo de aluminio como combustible. En España y en otros países de la Unión Europea donde su uso está completamente prohibido lo conocemos por su nombre genérico: amonal o amosal. Sí, el explosivo usado una y otra vez en diferentes atentados terroristas es legal en Estados Unidos y Canadá.

El Tannerite se venden en botes con el lema: “Mezcla, agita, dispara” Foto: Buds Gun Shop

La excusa del fabricante de Tannerite es que es complicado hacerlo explotar. En pruebas realizadas por la propia compañía aseguran que el explosivo solo reacciona ante los impactos de bala de alta velocidad. No lo hace ante detonadores eléctricos, fuego o golpes. La sustancia tampoco es inflamable. Al explotar no produce apenas fuego, sino tan solo una estruendosa detonación con abundante humo.

Eso sí, que sea difícil hacerlo explotar no significa para nada que sea inofensivo. Experimentos independientes llevados a cabo en los laboratorios de Los Alamos y Sandia National Labs demuestran que si la corriente eléctrica o la anergía cinética aplicada son lo bastante potentes se puede hacer detonar igual.

Mezclando los dos componentes del Tannerite. GIF: YouTube

Tanto el Tannerite como el amonal genérico (que también se vende y fabrica alegremente) tienen una larga lista de incidentes a sus espaldas. La velocidad de detonación del amonal es de 4.400 metros por segundo. Eso significa que, si lo metemos dentro de cualquier contenedor cerrado, la explosión lo hará trizas, enviando pedazos de metralla que son tan letales como los de cualquier otro explosivo. El amonal (no especificamente Tannerite) se ha usado ya en atentados como los de Oklahoma en 1995. En 2013, una explosión accidental de Tennerite mató a 15 personas en Texas. En 2016, un pedazo de metralla seccionó la pierna de un hombre de 32 años que disparó un cortacésped relleno con poco más de un kilo de este explosivo.

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La compañía que fabrica el Tannerite recomienda no usar nunca más de un kilo. En algunos vídeos de YouTube se usan cantidades de 30, 45 y hasta 164 kilos en una sola detonación.