Lo que ves arriba no es ni un truco de magia ni una foto manipulada. Es pura física. Se trata en realidad de un experimento muy sencillo que puedes hacer en casa si tienes una larga cadena metálica con pequeñas bolas, similar a la de las bañeras, y un recipiente hondo. Basta coger un extremo de la cadena y lanzarlo fuera del recipiente y ocurrirá lo que ves congelado en la imagen de arriba. ¿Cómo es posible?

El autor de este experimento, Steve Mould, colgó recientemente el vídeo debajo mostrando el curioso fenómeno de la cadena flotante:

Intrigados por la imagen, la BBC entrevistó a Mould para saber cómo es posible hacer algo así y, de paso, grabaron todo a cámara super-lenta. El resultado son unas imágenes espectaculares:

¿Cómo es posible? La respuesta está en la física. La cadena tiene 50 metros de largo y unas 8.000 pequeñas bolas engarzadas. Al lanzarla fuera del recipiente, el extremo fuera cayendo tira de la cadena aún dentro subiendo a una fuerte velocidad. La cadena no puede cambiar de dirección, de subir a bajar, en un corto espacio por lo que automáticamente se produce un giro en el aire que, filmado a cámara super-lenta, parece sacado de un truco de magia. Puedes verlo en el segundo vídeo explicado a la perfección. Ahora toca probarlo. [BBC Earth Productions]