Es devastadora la cantidad de correos que son ignorados sin compasión por sus destinatarios, especialmente cuando el que escribe eres tú. Dispuesta a acabar con esta desgracia, Boomerang ha estudiado el final de 350.000 hilos de emails para determinar si hay manera de asegurar que contesten.

Sí, el estudio no tiene en cuenta el cuerpo del email (ya te digo yo cómo debería ser: corto y conciso), sino exclusivamente la última frase. La forma en la que acabas el mensaje puede mejorar tus posibilidades de recibir una respuesta, y la clave está en la gratitud. Es de bien nacidos ser agradecidos, pero ojo, que no es lo mismo decir “gracias” que “gracias de antemano”.

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Un 47,5% de los correos analizados recibieron respuesta. Y de esa mitad, 1000 terminaban con la frase thanks in advance: “gracias de antemano”.

De acuerdo con Boomerang, terminar los emails con un “gracias de antemano” incrementa en un 38,3% las posibilidades de obtener una respuesta. Es la frase más efectiva, seguida por un simple “gracias”. A la cola, las expresiones king regards y best, que son equivalentes a nuestros “saludos cordiales” o “recuerdos”. Así queda la lista en inglés:

  1. Thanks in advance +38,3%
  2. Thanks +32,6%
  3. Thank you +21,9%
  4. Cheers +14,5%
  5. Kind regards +13,5%
  6. Regards +12,6%
  7. Best regards +11,4%
  8. Best +7,8%

La muestra del estudio es enorme, pero hay que tener en cuenta que la expresión “gracias de antemano” se usa específicamente cuando quieres algo del destinatario, por lo que es más probable que desencadene una respuesta. Aun así, el 34,3% de los emails que acaban en “gracias de antemano” no son contestados y, suponemos, se pierden en alguna bandeja de entrada virtual como lágrimas en la lluvia. [Boomerang]