De las dos lunas que giran alrededor de Marte, Fobos y Deimos, la primera es la más grande y la que más curiosidad suscita entre los científicos. El próximo 29 de diciembre, la sonda Mars Express va a efectuar un vuelo 'rasante' (en términos espaciales) con un objetivo: intentar arrojar algo de luz sobre el misterioso interior de Fobos.

La Mars Express no va a ser capaz de tomar fotografías cuando pase a tan sólo 45 kilómetros de la superficie de Fobos. Sin embargo, los astrónomos de la Agencia Espacial Europea confían en que las leves alteraciones en la velocidad y trayectoria producidas por el débil campo gravitatorio de Fobos servirán para medir con exactitud su densidad y arrojar algo de luz sobre su estructura porosa. El vuelo más cercano que se hizo sobre este satélite fue a 67 kilómetros de distancia en 2010.

La forma irregular de Fobos y su densidad hacen pensar a los astrónomos que, más que una luna, en realidad se trata de un gran asteroide capturado por el campo gravitatorio del planeta al que después se fueron pegando capas de rocas y sedimentos proyectados por los impactos de otros asteroides. Esta acumulación de material es lo que explicaría la poca densidad de Fobos que, en realidad, podría estar hueco en una tercera o cuarta parte. Fobos también pierde altura poco a poco, y se cree que en unos cincuenta millones de años podría romperse y caer sobre Marte. [ESA]

Foto: superficie de Fobos, tomada en 2010. ESA/DLR/FU Berlin (G. Neukum)