La película de Spider-Man que Sam Raimi dirigió en 2002 tenía como villano al Duende Verde interpretado por el maravilloso William Dafoe. Se da la curiosa circunstancia de que la primera máscara del personaje nunca llegó a la gran pantalla, y es una pena, porque era espectacular.

La máscara que vimos en la versión final del film (sobre estas líneas) era poco más que un casco decorado con forma de la cara sonriente del duende verde, pero antes hubo otro modelo que la daba mil vueltas.

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El equipo de efectos especiales de Amalgamated Dynamics, a cargo del mítico John Dykstra trabajó durante meses en una versión de la máscara del duende verde muy fiel al cómic. Se trataba de una pesada pieza de látex que imitaba la piel y que estaba animada mediante minúsculos motores manejados por radiocontrol para dotar de expresiones faciales al villano. En las primeras pruebas, el propio equipo que la creó comentó que quizá era demasiado siniestra. Los vídeos de prueba hablan por sí solos.

La máscara apuntaba a una transformación más fisiológica y aterradora para Norman Osborn. De hecho, la pieza solo dejaba ver la boca del actor. La complejidad de los activadores necesarios para las expresiones añadía mucho peso al equipo que Dafoe debía llevar. Eso y que a más de uno le daba escalofríos acabó dejando esta pequeña maravilla animatrónica fuera del film. Es una pena, porque lucía espectacular. [vía The Hollywood Reporter]