Foto: Joe Gough / Shutterstock

De pequeños nos decían que nos nos lleváramos a la boca las cosas que recogiéramos del suelo. El consejo no solo sigue siendo válido. También puede extenderse a no meter en el puerto USB una memoria encontrada en la calle. Un estudio ha demostrado que la mitad de los usuarios no hicieron caso a sus mamás o no recuerdan el consejo.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign decidieron llevar el experimento a la práctica y diseminaron 297 memorias USB en todo tipo de lugares públicos del campus, desde los jardines a la biblioteca, las cafeterías o tirados en el suelo. Después esperaron a que alguien los encontrara.

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Los USB tenían una serie de archivos de apariencia normal, pero dentro ocultaban un código que enviaba un aviso a los investigadores en el momento e el que alguien abría los archivos desde una computadora conectada a Internet. El 45% de los USB fueron encontrados por alguien que los abrió sin tomar ningún tipo de precaución. Probablemente fueron más si tenemos en cuenta que muchos pudieron haberlos abierto en equipos que no estaban conectados a la red en ese momento.

Las memorias se diseminaron en varias presentaciones, algunas abiertamente sospechosas.

Al abrir el archivo, también se ejecutaba una ventana en el navegador explicando que se trataba de un experimento y pidiendo que rellenaran una pequeña encuesta. De los usuarios que contestaron las preguntas, la mayoría explicaron que simplemente lo hicieron por curiosidad o para tratrar de recabar algún dato que permitiera devolver la memoria a su propietario. No faltaron quienes reconocieron que simplemente necesitaban un USB y que no pensaban devolverlo.

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Según los investigadores, no estamos hablando de personas sin conocimientos técnicos, sino más bien de usuarios que valoran el riesgo y lo asumen con fines recreativos. De hecho, una parte de los encuestados reconoció que recurrió a las computadoras de la Universidad para abrir los archivos en vez de a las suyas propias. Es una pequeña victoria para la ciberseguridad, pero no habla muy bien del ser humano. ¿Qué hubiera ocurrido en tu facultad o tu empresa? [University of Illinois Urbana-Champaign vía Science Alert]


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