La NASA planea lanzar una serie de satélites muy pequeños al espacio que se dedicarán a observar la Tierra y analizar los patrones y cambios climáticos. Estos serán puestos en órbita durante los próximos meses y son tan pequeños que se comparan al tamaño de la mano de un hombre.

La agencia espacial estadounidense lleva mucho tiempo desarrollando satélites mucho más pequeños con el fin de bajar el costo de producción de cada unidad. Además, al lanzar grupos de estos al espacio les permite funcionar como una colmena repartiendo el trabajo y el procesamiento de datos entre todos. Y es que diferentes estudios han demostrado que al trabajar en equipo los satélites pueden ser más efectivos.

Advertisement

Advertisement

Según mencionó Ellen Stofan, científica de la NASA, durante una conferencia telefónica el poner estos enjambres en órbita tiene varios beneficios simultáneos: crear un nuevo sistema espacial de observación climática, avanzar en el desarrollo de la tecnología de satélites en miniatura e incentivar el estudio universitario e independiente del clima terrestre a través de este sistema.

Imagen: Proyecto RAVAN, satélites distribuidos en todo el planeta para estudiar la atmósfera y el cambio climático (vía: Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad John Hopkins).

Actualmente existen varios proyectos relacionados a los satélites trabajando como enjambres. Uno de ellos busca cubrir todo el planeta con estas naves para estudiar el efecto invernadero en la atmósfera y los cambios climáticos en tiempo real.

Pero con los satélites en miniatura cada uno de estos sistemas sería aún más económico, y por ello la importancia de este primer paso de la NASA. La gran pregunta es cómo afecta esto a nuestro planeta en materia de basura espacial. [vía Space.com]


Síguenos también en Twitter, Facebook y Flipboard.