Ninguna otra compañía influyó más en mi niñez que Nintendo. Al igual que millones de niños en el mundo recibí una NES en la navidad de 1988 y cambió mi vida. A los 6 años de edad la NES fue mi primer “gadget” real y la amé de inmediato. No sé qué sería de mi hoy en día si no la hubiese recibido.

Y es que el abrir la caja de la nueva edición de la NES en miniatura casi me hace llorar, porque 28 años después de esa gloriosa navidad todavía amo los gadgets, y todavía amo Nintendo y todos estos juegos clásicos.

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Cuando la mini NES fue anunciada me emocionó la idea de volver a tener a la mano estos 30 juegos clásicos de Nintendo. Y esa propuesta de una consola en miniatura con un mando de control a tamaño completo era una propuesta que no podía dejar pasar, sobre todo cuando ya he tenido muy buenas experiencias con estas consolas retro en el pasado.

Hace muchos años compré una de esas consolas Atari Flashback y fue genial poder jugar Centipede y Pong en una pantalla grande. Pero yo no había nacido cuando salió a la venta la Atari 2600, ni mucho menos cuando ET la mató, por lo que no supuso una sensación nostálgica en mi. Pero con la NES es diferente. Y es que se trata de una consola con la que pasé muchas horas jugando cuando era una niña y los juegos que incluye esta nueva versión son los que más recuerdo.

La NES Classic Edition comparada con el tamaño de un iPhone 7 Plus.

La mini NES es pequeña pero está diseñada para verse exactamente igual a la original. Llega con un mando de control incluido que se ve exactamente igual al original, solo que es un poco más liviano. Puedes comprar un mando adicional por 10 dólares y Nyko tiene una opción inalámbrica. En la caja también está incluido un cable HDMI y un adaptador de corriente que se conecta por USB, lo que me permitió conectar la mini NES al puerto USB de mi televisor para darle energía.

Así se ve la librería de juegos disponibles.

La configuración de la consola es bastante rápida y sencilla. Solamente tienes que conectarla a tu TV y presionar el botón de encendido. Al hacerlo serás bienvenido con una pantalla que te dejará elegir entre todos los juegos disponibles, aunque también puedes acceder a la pantalla de ajustes donde puedes elegir entre tres tipos de formato de imagen: un filtro CRT te permite simular las líneas de un televisor viejo, el modo 4:3 cambia el formato de la pantalla a uno más retro y el modo Pixel Perfect simula lo que los diseñadores de juegos veían al programar estos juegos hace décadas. En mis pruebas el modo 4:3 me pareció el mejor y más nostálgico.

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Una vez elijas tu modo podrás seleccionar un juego y comenzar a disfrutarlo. Los colores son brillantes y los juegos en realidad se ven mejor de lo que se ven en la consola virtual de Wii U. De hecho, llevo desde la década de 1990 jugando títulos en emuladores y creo que jamás había encontrado un emulador de NES que se viera tan bien como este.

Super Mario Bros. 3 en modo Pixel Perfect.

Una vez que comienzas a jugar los sentimientos comienzan a fluir. Asegúrate de apagar todos esas configuraciones modernas en tu TV de “modo juego” o “modo cine” para poder disfrutar de los juegos de forma fluida, de lo contrario sentirás el tiempo un poco desfasado debido a que estos juegos viejos no fueron diseñados para jugarse en los televisores modernos.

Cuando terminas de jugar a un título puedes presionar el botón de Reset en la consola para regresar al menú principal y desde allí puedes elegir guardar el estado actual del título que estabas jugando o elegir otro juego. Me gustaría que Nintendo hubiese hecho más sencillo regresar al menú principal sin tener que presionar un botón en la consola, pero la interfaz funciona bien.

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Mi única queja verdadera con la mini NES es el largo del cable de los controles. El cable mide menos de un metro de largo, lo que quiere decir que si deseas jugar a una distancia cómoda de la pantalla tienes que usar un cable HDMI lo suficientemente largo para poder acercar la consola a ti, de lo contrario tendrás que jugar realmente cerca de tu televisor o comprar un mando inalámbrico.

La compuerta no abre.

Los juegos siguen siendo tan buenos como lo recordaba. Volver a jugar Super Mario Bros. 3, mi juego favorito de toda la vida, fue un paseo nostálgico maravilloso. Jugar Punsh Out!!! de nuevo fue emocionante. Para muchos el no poder añadir más que los 30 juegos que trae la consola es un fallo enorme, pero personalmente creo que está bien. Si lo que quieres es algo con más posibilidades existen opciones más caras y completas.

Incluso cuando he jugado con emuladores a estos títulos durante décadas hay algo mágico en el hecho de jugarlos en un televisor con un mando clásico. Y por solo 60 dólares no podría dejar de recomendarlo. De hecho, me hizo recordar que un amigo todavía tiene mi NES, mi Super Nintendo y algunos de mis juegos. John John, ¿podrías regresar mis cosas?

Algunos detalles adicionales

  • La selección de juegos es bastante buena pero no puede ser ampliada. Nunca recibirá más juegos.
  • El cable del mando de control es demasiado corto. Prepárate para usar un cable HDMI largo o comprar un mando inalámbrico.
  • La compuerta en la parte frontal de la mini NES es un adorno. No abre ni soporta juegos en cartuchos.
  • Por 60 dólares es un regalo maravilloso para alguien que tenga entre 20 y 40 años. Es algo nostálgico.
  • Tecmo Bowl sigue siendo genial.
  • Todos los que han visto mi mini NES han reaccionado con la misma nostalgia y asombro, y me preguntan cuándo Nintendo va a lanzar una versión miniatura del Super NES. Eso sería genial.

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