Imagen: Wikipedia

Sí que es cierto que el pulpo es un plato suculento y delicioso, pero comérselo no siempre es tan fácil. Los delfines tienen un proceso perturbador para cazar y comerse estas criaturas, pero la razón por la que lo hacen es igualmente macabra: si no lo hacen, pueden morir de una forma no muy agradable. ¿La razón? Los pulpos pueden matar aunque estén muertos.

Dos delfines aprendieron esto de primera mano al intentar comerse un pulpo, según un nuevo estudio publicado en Marine Mammal Science, que describe el método complejo que utilizan ciertos delfines para cazar a estas criaturas. El primer delfín fue encontrado muerto con la masa visceral y la cabeza de un pulpo muerto en su estómago y el tentáculo de 1.3 metros del pulpo sobresaliendo de su boca. Aparentemente el delfín había intentado tragarse el pulpo muerto, pero algo se lo impidió. Otro delfín murió de presunta asfixia cuando el pulpo se atascó en su boca y faringe.

¿Cómo pudieron los delfines sufrir tales muertes comiendo pulpo aunque sus presas estaban muertas? Los pulpos, aunque estén muertos, se siguen defendiendo de amenazas debido a su sistema nervioso. Dos tercios de sus neuronas están en sus brazos. Por lo tanto, aunque sus tentáculos no estén conectados a su cabeza, las neuronas de los brazos del pulpo mandan señales para que este intente escapar. Los investigadores del estudio afirman que es muy probable que los delfines mencionados anteriormente hayan muerto por no tomar las precauciones adecuadas frente a los pulpos.

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Dicho esto, los delfines han desarrollado un proceso para evitar que su comida les mate, que básicamente consiste en darles una paliza. El nuevo estudio describe las dos tácticas que adoptan los delfines en estas circunstancias:

  • Táctica de agitar: Con este método, el delfín sale parcialmente del mar con el pulpo en la boca y lo golpea con fuerza sobre la superficie del agua.
  • Táctica de lanzar: Utilizando este método el delfín saca su cabeza del agua, otra vez con el pulpo en la boca, y lanza el pulpo al aire para que este se golpee contra la superficie del agua. El delfín repite el proceso, a veces intercala los métodos, aproximadamente unas 10 o 15 veces.
(A) La táctica de lanzar. (B) La táctica de agitar. Imagen: Complex prey handling of octopus by bottlenose dolphins

Según el equipo de investigación, los delfines utilizan este proceso para separar la cabeza y masa visceral del cuerpo del pulpo, ablandarlo, inhabilitar sus brazos y despedazarlo para facilitar su consumo. En realidad no es un método tan diferente a uno que usan los humanos para pescar pulpo, que consiste en cortarle la cabeza y la masa visceral y golpearle contra una piedra.

En fin, con la cantidad de esfuerzo involucrado en comerse un pulpo, imaginamos que para los delfines debe ser lo equivalente a comer en un restaurante Michelín.

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