Tal día como hoy, tres científicos de Manchester cambiaron la historia de la informática para siempre al lograr, por primera vez, que un programa funcionará almacenado en una memoria electrónica.

“Freddie” Williams, Tom Kilburn y Geoff Tootill apodaban a su máquina Baby, pero este bebé distaba mucho de ser pequeño. Pesaba una tonelada y medía cinco metros. El nombre oficial del experimento era Manchester Small Scale Experimental Machine, y lo que trataba de hacer era probar la eficacia de los tubos Williams-Kilburn, una forma de almacenamiento basada en tubos de rayos catódicos como los de los primeros televisores.

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El experimento tuvo éxito y estos tres pioneros lograron almacenar software en una memoria de 128 bytes. Hoy escribimos estás líneas desde un equipo que multiplica por miles esa cantidad sabiendo que quizá no hubiera sido posible de no ser por Baby. Aunque la máquina original se desmanteló, queda una réplica en el Museo de Ciencia y Tecnología de Manchester.

Sobre estas líneas tenéis un vídeo sobre la creación de Baby. Está subtitulado en inglés y la traducción de subtítulos de YouTube es bastante pésima todavía, pero aún así os lo recomendamos. [Google]