Este miércoles, el presidente electo Donald Trump se reunirá con los líderes de toda la industria tecnológica para una mesa redonda. Sobre el papel parece una reunión muy sensible. Silicon Valley alimentó una relación acogedora con la administración Obama, y es lógico que intente mantener ese camino con Trump.

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Pero hay un pequeño problema, un problema con manos diminutas: Trump lleva años soltando espumarajos por la boca sobre la industria de la tecnología.

A lo largo de su trastornada campaña, Trump intentó generar antagonismo por algunos de los jugadores más importantes de Silicon Valley y demostró una escandalosa incomprensión por cualquier cosa remotamente relacionada con la tecnología, lo que llevó a Gizmodo a preguntarse si alguna vez había usado un ordenador (sí, aquí hay una foto de él usando uno). Pero nadie sabe realmente por qué Trump parece odiar a los genios en California, excepto el propio Trump.

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Sin embargo, según diversas fuentes, la reunión reunirá —o intentará reunir— a algunos de los más grandes nombres de la tecnología. Kode Swisher de Recode publicó el sábado que el CEO de Apple, Tim Cook; la COO de Facebook, Sheryl Sandberg; el CEO de Alphabet, Larry Page; el CEO de Microsoft, Satya Nadella; el CEO de Cisco, Chuck Robbins; el CEO de Intel, Brian Krzanich; el CEO de IBM, Ginni Rometty; y el CEO de Oracle, Safra Catz, estarán allí.

En cuanto a los “tal vez asista”, Recode señaló que el CEO de Amazon, Jeff Bezos, está invitado y “es probable que asista”. El Wall Street Journal informó anoche de que el CEO de Tesla, Elon Musk, también viajará a Nueva York esta semana, pero Recode publicó que podría cambiar de opinión. (¡Que extraño!)

Por otro lado, Swisher informó que ni el CEO de Uber, Travis Kalanick, ni el de Airbnb, Brian Chesky, asistirán porque están fuera del país. Parece que el CEO de Netflix, Reed Hastings, el CEO de Salesforce, Marc Benioff, el CEO de Slack, Stewart Butterfield y el CEO de Dropbox, Drew Houston, no mueven ficha.

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Es gracioso que el CEO de Twitter, Jack Dorsey, no estuviera seguro de si había sido invitado, a pesar de la afinidad de Donald Trump por su plataforma.

En honor a la reunión, hemos elaborado una breve lista de sus mayores éxitos relacionados con la tecnología, muchos de los cuales fueron lanzados contra aquellos con quienes se reunirá esta misma semana.

Allá por el año 2013, Trump atacó a Sandberg por su ego.

Aquí es donde debería escribir algo como “tetera, te presento al hervidor”, Pero la hipocresía es tan gruesa que ni siquiera puedo alcanzar el teclado.

Durante las primarias, etiquetó a Marco Rubio como “senador personal de Mark Zuckerberg”.

“El senador personal de Mark Zuckerberg, Marco Rubio, tiene un proyecto de ley para triplicar las H-1B que diezmaría a las mujeres y las minorías [en la industria de la tecnología]”, proclamaba su página web. (No sé quién recibió el golpe más grande aquí, si Zuck o Marco).

En diciembre, Donald señaló a Jeff Bezos acusándolo de usar su propiedad del Washington Post para influir en la cobertura de... ¿Amazon? ¿Para evitar el pago de impuestos? (Esta acusación es exactamente tan absurda como suena).

En octubre, Bezos reprendió a Trump por “erosionar” los procesos democráticos del país, al tiempo que “bromeaba” sobre enviar a Trump al espacio. Pero después capituló, felicitando a Trump por su victoria y tuiteando que le ofrecería su “mente más abierta”.

Ese mismo día, Trump sugirió reclutar a Bill Gates para “cerrar” partes de Internet.

“Estamos perdiendo mucha gente por culpa de Internet”, dijo Trump durante un rally de campaña. “Tenemos que ver a Bill Gates y a gente que realmente entienda lo que está pasando. Tenemos que hablar con ellos sobre, tal vez en ciertas áreas, cerrar Internet de alguna manera”. Tal vez pueda pedir a Satya Nadella algunos consejos sobre cómo hacer esto....

En febrero fue el turno de Apple, a pesar de declararse fan de Steve Jobs.

“En primer lugar, Apple debe proporcionar la seguridad de ese teléfono”, dijo Trump durante una manifestación de campaña en Carolina del Sur cuando se le preguntó sobre la batalla entre Apple y el FBI por el iPhone del terrorista de San Bernardino. “Lo que creo que deberíais hacer es boicotear a Apple hasta que den el número de seguridad”.

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“¿Qué os parece eso? Acabo de tener esa idea”, agregó.

No muy sutilmente, Mark Zuckerberg se posicionó en contra del plan de Trump para construir un muro. La campaña de Trump no se lo tomó muy bien.

“La auto-justificación no es muy proactiva”, dijo la portavoz de Trump Katrina Pierson en CNBC en abril. “Podemos hablar de impuestos, podemos hablar de empleos e incluso de inmigración, pero eso realmente no pone comida en la mesa ni salva vidas”.

“Creo que me tomaré a Mark Zuckerberg en serio cuando renuncie a toda su seguridad privada, se mude de su vecindario elegante, y se venga a vivir en un barrio modesto cerca de una ciudad fronteriza”, añadió.

Cuando las cosas iban mal durante la campaña, Trump encontró un chivo expiatorio en “la encuesta de Google”.

“Una nueva encuesta posdebate, la encuesta de Google, nos ha puesto dos puntos por delante de Hillary Clinton en todo el país, y eso a pesar de que el motor de búsqueda de Google estuviera suprimiendo las malas noticias sobre Hillary Clinton”, dijo en un mitin a finales de septiembre. “Qué os parece eso”.

Y, finalmente, poco más de una semana antes de las elecciones presidenciales que ganó, Trump atacó a la mayoría de sus objetivos con un tweet mítico.

“Muy deshonestos”, ciertamente. Buena suerte, líderes tecnológicos. Esperamos que vuestra reunión vaya mejor que la de otros.