El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, cumplió su amenaza. Poco después de asegurar que "limpiaría" esta red social, Twitter, dejó de estar accesible en ese país por bloqueo. Horas después, Neelie Kroes, vicepresidenta de la Comisión Europea y comisaria de Agenda Digital, calificó la decisión de "cobarde" y "censura".

Arrinconado por la acusaciones de corrupción, las protestas ciudadanas y un malestar social creciente, el gobierno turco ha decidido ahora cortar el acceso a Twitter en el país, algo que no ha hecho más que empeorar la situación. En las horas siguientes al bloqueo, la red social se inundó de quejas de usuarios dentro y fuera de Turquía (Twitter envió este mensaje en el que explicaba cómo seguir publicando a través del móvil en Turquía). El hashtag #TwitterisblockedinTurkey llegó a trending topic mundial.

Advertisement

Según la agencia de noticias turca Anatolia, el gobierno tomó esta decisión tras ignorar el servicio varias órdenes judiciales de retirar contenido que Turquía considera ilegal. Para el resto del mundo, se trata de una evidente maniobra de censura.

El próximo 30 de Marzo se celebran elecciones municipales en Turquía, clave para la futura continuidad del partido de Erdogan al frente del poder. Su gobierno parece haber pensado que cortar el acceso a Twitter les da más posibilidades de controlar el resultado electoral. En lugar de ello, la decisión ha puesto a Turquía en el punto de mira internacional por censura.

Foto: Carteles con fotos del primer ministro Erdogan en una manifestación en Turquía pidiendo libertad de prensa / Foto: AP