Apple ha presentado su nuevo iPhone 7. Una de sus características claves no es un nuevo componente, sino la eliminación de uno de los que parecían ser fundamentales en un teléfono inteligente de última generación: la salida analógica de auriculares.

A la compañía nunca le tiembla el pulso al ejecutar este tipo de cambios, está en su ADN. En 1984 sustituyeron los disquetes de 5 1/4" por los de 3 1/2", en 1998 lo eliminaron para incorporar el lector de CD y este, a su vez, fue eliminado en el primer MacBook Air. Su último “asesinato” lo cometió en 2015, con el MacBook y los puertos USB.

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Con el iPhone 7 ha tocado acabar con el jack, un conector que lleva más de cien años como estándar pero que en la actualidad, según Apple, es un impedimento para poder seguir mejorando. Eliminarlo es “un acto de coraje”, en palabras de de Phil Schiller, vicepresidente de márketing en Apple.

Las ventajas quedaron claras en la presentación: eliminar un conector tan grande permite incrementar la capacidad de las baterías empleadas, lo que hace que el nuevo iPhone 7, junto a las mejoras en eficiencia electrónica, disfrute la misma autonomía que un iPhone 6S Plus. También se deja espacio para incluir los micrófonos y poder emplazar otro altavoz en la parte superior.

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Pero, como siempre, hay problemas y pequeños dramas. No podrás escuchar música con tus auriculares mientras cargas el iPhone y tendrás que usar un adaptador que se incluye dentro del paquete (pese al “coraje” de Schiller) para usar cualquier auricular del mercado con la conexión estándar de jack 3.5mm.

El adaptado, que no conversor, de Lightning a analógico

Podría haber sido peor, y de nuevo ese “coraje” del que se ha presumido no es para tanto: Apple no solo incluirá el adaptador en la caja del iPhone 7 y iPhone 7 Plus, sino que estará a la venta por $9, un precio comedido para lo que es costumbre en la casa. La calidad además no tendrá pérdida o ganancia alguna ya que el teléfono será capaz de sacar audio analógico a partir de iOS 10.

Podría decirse por tanto que la valentía mostrada en el “asesinato” del conector de auriculares no se queda reflejada con su implementación. No se ha apostado por emplear en exclusiva la salida digital, la misma que podría proveer varias ventajas y mover al resto de fabricantes a adoptar ese camino.

Es, en el fondo, un tema de costes y márgenes: los EarPods tendrían que incluir un chip conversor de audio digital a analógico (no podemos escuchar bytes) y así debería hacerlo también el adaptador, lo que incrementaría el precio de los mismos. Y con ello el drama.

Lo único que cambia es el conector, es por ello que se emplea un adaptador y no un conversor. Eso sí, en todos sus comunicados Apple apuesta por soluciones inalámbricas, ya que es “el futuro” y acompaña mejor a otro de sus productos, el Apple Watch.

Sobre los extravagantes AirPods

Los protagonistas de esta maniobra fueron los nuevos y extravagantes AirPods, unos auriculares totalmente inalámbricos con un sistema de emparejado mucho más inteligente y funcional que los de la competencia y un ingenioso sistema de carga. El problema es que su precio, $159, es muy elevado para lo que un consumidor suele pagar, por mucha electrónica e ingeniería que haya en ellos.

Fueron muchos en redes sociales los que preguntaron por qué se han diseñado así, con esas “patillas”. Queda claro que cumplen dos funciones: evitar que una persona tenga dificultades para quitárselos, por un lado, y mejorar la calidad de sonido al tener una cavidad de aire muchísimo más grande que unos convencionales.

¿El resultado de todo esto? Muchas empresas potenciarán su gama de auriculares Bluetooth, otras se atreverán a adoptar las bondades de la conexión Lightning, que permite alimentar los auriculares para que realicen funciones “inteligentes” y lo que es seguro: veremos muchos teléfonos inteligentes sin el jack de 3.5mm, el puerto de auriculares tradicional, el próximo año.

Apple ha tenido el “coraje” para hacerlo, pero pidiendo perdón a la vez mientras incluye el adaptador en la caja. ¿Será que no es tan obvio “el futuro”? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que el iPhone 7 tiene varias mejoras que no habrían sido posibles con él.


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