La Wii U pincha en ventas comparada con su predecesor, asegura Nintendo

Al jefe de Nintendo, Satoru Iwata, le ha salido la flema británica para hablar de las ventas de su nueva consola estrella, la Wii U. "No son malas", ha reconocido hoy, echando mano de ese "not bad" tan oscuro e inglés.

La realidad es así, un poco gris: la Wii U parece estar vendiéndose bien, pero no tan bien como se esperaba.

Tras la campaña de Navidad en EE.UU., las tiendas no se han quedado sin stock de Wii U, como sí ocurrió con el lanzamiento de su predecesora, la Wii. "De todas formas, las cifras no son malas, se está vendiendo de forma estable", ha explicado Iwata a Reuters.

El objetivo que se ha puesto Nintendo es extremadamente ambicioso: vender 5,5 millones de Wii U al final de marzo. De momento no hay cifras oficiales globales, pero a juzgar por las publicadas, será complicado llegar a esa meta.

En Japón, Nintendo ha vendido 640.000 Wii U en casi un mes (del 8 de diciembre al 30) y en EE.UU. 400.000 en la primera semana. Por comparar, Microsoft vendió 750.000 Xbox 360 en la semana del Black Friday en EE.UU., batiendo a todos sus rivales.

¿Qué ha fallado hasta ahora? Lanzar dos modelos de la Wii U al mismo tiempo. El Premium (350 euros) se vendió muy rápido y el modelo básico (300 euros) no tanto. "Es la primera vez que hacíamos un lanzamiento doble de este tipo... y creo que ha sido complejo equilibrar esto", reconoce Iwata.

El foco de Nintendo a partir de ahora será doble: crear más juegos y software para la 3DS y centrarse en conseguir que la Wii U sea un éxito en ventas. De estos dos objetivos, sobre todo del último, dependerá el futuro de la compañía. Porque el panorama seguirá siendo el que hasta ahora (o peor): las tabletas y los móviles merendándose cada vez más, poco a poco, el pastel de las consolas. [Reuters]

Imagen: Getty Images