Los especialistas de iFixit se han dado prisa en someter a la Xbox One a su particular disección en detalle. La nueva consola de Microsoft es grande, y eso hacía augurar buenas dosis de espacio libre en su interior. Así es. Después del problema de la Xbox 360, Microsoft no arriesga con la ventilación en la One.

Las tripas de la Xbox One recordarán a muchos al interior de los ordenadores de sobremesa convencionales. El acceso, sin embargo, no es mediante tornillos, sino soltando clips ocultos bajo las rejillas de ventilación.

Una vez se desmontan un par de componentes y la gran placa metálica que protege el interior, la arquitectura de la Xbox One se muestra en todo su esplendor. Un gran ventilador se encarga de asegurar que no haya problemas con la temperatura.

Los aficionados al bricolaje tecnológico estarán felices de saber que los componentes de la Xbox One son bastante estándar, y muy fáciles de reparar o sustituir, aunque el proceso supone perder la garantía. La unidad Blu-Ray, por ejemplo, se conecta mediante SATA. , el disco duro también es un estándar de 2,5 pulgadas y conector SATA II. Hasta el ventilador es sencillo de sustituir si empieza a hacer ruido con el tiempo. Todo ello garantiza a la Xbox One una estupenda nota en cuanto a posibilidades de reparación [iFixit]