Un grupo de estudiantes de la escuela Thomas Jefferson de ciencia y tecnología de Alexandria, Virginia (EE.UU.) ha diseñado uno de los 29 satélites lanzados ayer al espacio a bordo del cohete Minotaur 1. Es el de la foto, uno de los llamados CubeSats, microsatélites de apenas 1 kilo de peso que orbitan ahora mismo alrededor de la Tierra.

La diferencia de este pequeño satélite respecto al resto de los 28 lanzados ayer al espacio es que lo han diseñado estudiantes adolescentes. Es, como aseguran con orgullo en el centro, el "primer satélite de la historia construido por estudiantes". No está nada mal. La misión es parte de la iniciativa de la NASA y el ejército de EE.UU. de crear y poner en órbita pequeños satélites de bajo coste para estudiar prácticamente cualquier cosa de nuestro planeta.

Este equipo en concreto, bautizado como TJ3Sat, está ya operativo orbitando en el espacio tras lanzarse ayer en el cohete Minotaur 1, operado por la compañía privada Orbital Sciences. El aparato ya puede enviar y recibir datos e incluso se le pueden mandar textos a través de la página web del proyecto. Si el texto es aprobado por los responsables de la iniciativa, se envía al satélite, este lo convierte en audio y lo retransmite de vuelta a la Tierra. La misión del satélite es puramente educativa, su objetivo es animar a estudiantes de todo el mundo a interesarse en la astronomía y la ingeniería.

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Lo fascinante de este tipo de satélites CubeSat es que son tan pequeños que cogen en la palma de una mano. Son relativamente baratos de construir, y hasta se pueden manejar con smartphones. En definitiva, una nueva forma de investigación: efectiva y a la vez de bajo coste.