La Nintendo Switch se está haciendo famosa por su impresionante resistencia. Ya la vimos resistir al destrozo ocasionado por una máquina de corte por agua. En esta ocasión la someten a una prueba algo más mundana, pero no menos impresionante: caer desde 300 metros de altura.

UnlockRiver usa un dron para izar la consola hasta la altura indicada y dejarla caer sobre el suelo de asfalto de un aestacionamiento mientras graba. Pese a su aspecto tan frágil y ligero, la nueva consola de Nintendo es un auténtico tanque, y parte del mérito se lo lleva su sistema modular.

La mayor fuerza del impacto se la lleva uno de los mandos Joy Con, que queda hecho pedazos. El resto del dispositivo, sin embargo, pasa la prueba con algunos abollones y arañazos, pero nada que la impida seguir funcionando. Probablemente su ligereza y el hecho de que planee durante gran parte de la caída también tiene algo que ver. Sea como sea, parece que podemos estar tranquilos si se nos cae al suelo desde el sofá. [vía UnlockRiver]