Ilustración de Angelica Alzona / GMG

Cuando salimos al sol, lo único que deseamos es un protector solar que proteja nuestra piel y no nos mate. No es mucho pedir, ¿cierto? La EWG (Environmental Working Group, Grupo de Trabajo Medioambiental) quiere que elijamos el mejor protector solar, pero sus recomendaciones no siempre son útiles.

“Este contiene un ingrediente que una vez provocó cáncer en un ratón”; “este otro tiene factor de protección 100, pero en realidad llega solo a 85”. Las frases suelen ser de ese estilo.

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Para ser sinceros, es cierto que cualquier protector solar es mejor que no utilizar uno, y las diferencias entre una marca y otra no son tan exageradas como la EWG quiere que creas. Tu protector solar funciona, y no, no terminará matándote.

 

La EWG tiene interés financiero en abrumarte y confundirte

Hay una sutil táctica de control mental detrás los sencillos rankings de productos denominados “mejores” y “peores”. Estas listas te hacen creer que la categoría —en este caso, la de protectores solares— tiene productos que deberías comprar y otros que deberías evitar a toda costa.

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La EWG tiene un largo historial jugando este juego con productos que, después de todo, son completamente válidos. 

¿Recuerdan su lista de “Los doce del patíbulo”, por ejemplo? Cada año, la EWG publica una lista con las doce frutas o vegetales con mayor cantidad de pesticidas. Eso hace lucir como inadecuado el consumo de esos 12 productos, a pesar de que las cantidades de pesticida no son significativas (y de que, en realidad, solo pretendemos que esa lista tenga alguna importancia).

El problema es que esta organización no tiene forma alguna de lidiar con un escenario en el que todos los productos son buenos para ti, o nefastos, da igual. No importa cuál sea la situación real, simplemente aparecen con una lista de qué comprar y qué evitar. Una manera ingeniosa de retorcer la verdad.

La EWG se beneficia directamente de sus listas. El mundo está tan confundido, afirman, y solo la EWG puede guiarte. ¿Empiezas a sentirte manipulado? Yo sí, y ni siquiera he revisado aún en qué lista está mi protector solar.

Todas estas artimañas se traducen en dinero que va a parar directamente en los bolsillos de la EWG. Por ejemplo, si no quieres llevar su guía de compras hasta la tienda —lo que sería incómodo, debido a la enorme cantidad de opciones—, puedes comprar directamente desde su página web. Al hacerlo, esta esta se queda con un porcentaje.

La EWG también permite que las compañías paguen para poner un sello de “Verificado por la EWG” en sus productos. Esto, claramente, constituye un conflicto de intereses, a pesar de que la EWG jura que no brinda un trato preferencial a ninguna de las compañías que le pagan (aunque puede empeorar la calificación de estas si las solicitudes de las compañías revelan ingredientes de los que la EWG no tenía conocimiento). No se menciona nada acerca de cuánto cuesta el sello, pero cada compañía debe pagar una cuota no reembolsable de 443 euros, aproximadamente, solo para enviar su solicitud.

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Estas transacciones financieras pueden no influir en qué productos terminan encabezando los rankings, pero definitivamente dan a la EWG una razón para seguir creando estas listas cada año y enviarlas a los medios para que den una cobertura con titulares engañosos y sensacionalistas.

Las preocupaciones de la EWG son válidas pero exageradas

En realidad, la EWG no prueba los protectores solares. En lugar de ello, los analizan en base a sus etiquetas. En primer lugar, se pregunta qué protector solar contiene alguno de los ingredientes “inquietantes”. Luego, calcula cuán efectivos los ingredientes de la protección solar deberían ser para bloquear con seguridad los rayos solares.

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Con respecto a la preocupación por los ingredientes, examinan cada elemento de la lista para saber si son “un peligro químico conocido o sospechoso”. Es obvio que, si alguno de estos ingredientes fuese conocido por ser seriamente dañino para los humanos, simplemente no estarían en las estanterías. Con lo que en realidad estamos lidiando es con finas capas de sutileza: ¿es este ingrediente probablemente bueno?, ¿o quizás solo puede que sea probablemente bueno? Siendo justos y diciéndolo todo, algunos de esos productos pueden resultar dañinos en el futuro, una vez que se hayan realizado investigaciones que así lo determinen.

Le pregunté a Kristin Omberg, —miembro de la Sociedad Americana de Química y que ha realizado investigaciones sobre químicos absorbentes de la luz— qué es lo que pensaba acerca de este enfoque. “Como química, me gusta lo que la EWG ha hecho” afirma, porque esta organización recopila en un solo lugar información sobre una gran variedad de posibles problemas de seguridad. No obstante, enfatizó que no compraría un protector solar basándose en estos resultados.

Por ejemplo, su protector solar Blue Lizard contiene una pequeña cantidad de dimeticona, sustancia que la EWG ha señalado como relacionada con la toxicidad. Sin embargo, “se tiene que ver el riesgo relativo en estos casos”, dice Omberg. Los beneficios de la prevención del cáncer que brindan los protectores solares superan con creces el riesgo, aún dudoso, de aplicar pequeñas cantidades de dimeticona en tu piel.

Revisé qué es lo que dice la EWG acera de la dimeticona. Para apoyar su afirmación de que este ingrediente es tóxico para tus órganos, se señala su inclusión en la Lista de Sustancias Domésticas de Canadá (Enviroment Canada Domestic Substances List, en inglés). Allí, se menciona que esta sustancia es tóxica en organismos acuáticos, pero que se desconoce si representa algún riesgo para los humanos.

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La EWG almacena una gran base de datos con preocupaciones como esta. La doctora Omberg la llama “una casi abrumadora cantidad de información, alguna de ella bien documentada, y otras no lo suficiente”. El dermatólogo Jackie Dosal analiza dos de las más grandes preocupaciones de la EWG, acerca del palmitato de retinilo (una forma de vitamina A) y la oxibenzona, un químico que bloquea la luz del sol.

La oxibenzona es dañina para las ratas que la comen (sí, la comen) en grandes cantidades. No obstante, pruebas de corto plazo han encontrado que no existen efectos nocivos en los humanos. Por otro lado, el palmitato de retinilo, el cual preocupa enormemente a la EWG porque puede provocar cáncer al contacto con los rayos de sol, puede tener efectos adversos en los ratones, pero “no hay evidencia convincente” de que sea cancerígeno piel humana (que es bastante distinta a la de un roedor).

La única advertencia de la EWG a la que prestaría atención es la de no utilizar espray donde tú, o los niños, puedan respirarlo. Esto puede ser inseguro aunque, de nuevo, no existe evidencia para afirmarlo de manera categórica. No obstante, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés) está investigando este caso actualmente.

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Puede haber algo en la base de datos de la EWG que resulte dañino para los humanos. Sin embargo, en este momento, es prácticamente imposible saberlo, porque los datos necesarios para respaldarlo no están. Por desgracia, no hay una buena forma de jugar el juego de “más vale prevenir que curar”, porque tu protector solar tiene que contener algo necesariamente. Este es el problema que la EWG está tratando de resolver al clasificar los “mejores” protectores solares, pero los datos que subyacen no son lo suficientemente completos como para afirmar que sus elecciones sean mejores que las alternativas existentes.

Todos los protectores solares del mercado funcionan bien y no terminarán matándote

Lo dice la Fundación de Cáncer de Piel: los protectores solares reducen el riesgo del cáncer de piel, no importa lo que diga la EWG. Los protectores cumplen dos funciones: bloquear los rayos UVB, los cuales causan quemaduras y bronceado, y también los rayos UVA, que provocan que tu piel se arrugue y reseque con los años. Estos últimos son los que incrementan el riesgo de cáncer de piel, por lo que es importante que tu protector solar sea de amplio espectro; es decir, que te proteja de ambos rayos.

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Para determinar qué protector solar es efectivo, los analistas de la EWG conectan el ingrediente protector UV en un modelo matemático para predecir cuánto debería protegerte el protector solar. Ellos consideran cuán rápido cada ingrediente se descompone en el sol, por ejemplo. Además, calculan cuál creen que debería ser el factor de protección solar del producto y lo comparan con el indicado en la etiqueta. También calculan cuánto UVA (los rayos no ardientes que pueden causar cáncer y arrugas) debería poder bloquear ese producto.

Dicho todo, también hay algunas quejas sobre este aspecto en sus ratings.

Lo primero, la EWG califica pobremente a los protectores solares si registran un factor de protección solar (SPF, en inglés) de 50 o más. ¡Eso es ridículo! Si bien los factores de protección solar altos pueden ser engañosos porque son solo un poco mejor que los productos con un factor de protección solar más bajos (por ejemplo, uno de SPF 30 bloquea el 96.7% de los rayos UVB; mientras que uno de 100, el 98%), ¡eso no significa que los productos con un factor de protección solar alto sean malos! Sin embargo, sí significa que no deberías pagar más por 100 SPF que por uno de 50 SPF: ambos van a ser efectivos.

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En segundo lugar, el análisis de la EWG es enteramente teórico: nunca embadurnan en protector solar la piel de alguien o realizan pruebas en el laboratorio. La organización Consumer Reports lo hace, sin embargo, y poseen un ranking completamente distinto al de la EWG.

Ambos, la EWG y Consumer Reports, tratan de cuantificar cuánta protección contra los rayos UVA provee un protector solar. En los Estados Unidos, por ejemplo, todos deben ser de “amplio espectro”, es decir, proteger en alguna medida de los rayos UVA o, de lo contrario, mostrar una advertencia en la etiqueta en la que se explique esta característica. Pero esa etiqueta de “amplio espectro” es un criterio limitado: no hay forma de saber cuántos rayos UVA bloquea un protector solar. Es un vacío que la EWG podría cubrir y guiarnos para escoger un protector solar que nos proteja bien de los rayos UVA. Su resultado, sin embargo, es confuso (se centran en el balance entre protección UVA y UVB en vez de la cantidad de protección), y no parecen coincidir con las pruebas de laboratorio realizadas por Consumer Reports. Mezclan la protección UVA en cada lista general en vez de permitir clasificar o buscar solo por ese ítem específico.

Cosas en las que deberías pensar cuando compras un protector solar

Antes que nada, no confíes totalmente en el protector solar. Permanece en la sombra y usa sombrero y ropa; ningún protector solar es perfecto y, al final, todos se desgastan, se quitan o se degradan.

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Cuando vayas a elegir un protector solar, decídete por el que tenga factor de protección solar más alto. Cualquiera superior a 30 es ya bastante bueno, y ten en cuenta que no hay una gran diferencia entre un SPF de 30 y uno de 100. Sin lugar a dudas, no tiene sentido pagar extra por un número más alto.

Busca algo etiquetado como “amplio espectro”. Omberg dice que su regla general es comprar algo con óxido de zinc o dióxido de titanio, puesto que ambos reflejan los rayos UVA y UVB. Otros ingredientes activos tienden a ser más específicos sobre de cuales longitudes de onda te pueden proteger.

¿Quieres saber qué protectores solares, en específico, te brindan una gran protección contra los rayos UVA y UVB? La mejor fuente que conozco es la prueba de Consumer Reports, pero sus resultados completos están detrás de un muro de pago. Sin embargo, me permiten nombrar algunas marcas para vosotros, por lo que puedo susurrarles que estas tres son todas grandes opciones:

Hay un ítem válido para todo rango de precio en esa selección. Cualquiera que elijas, no olvides aplicarlo de nuevo cada cierto tiempo. Curiosamente, no es debido a que el protector deje de funcionar (algunos lo hacen, otros no). La verdadera razón es que se debe reemplazar lo que se haya adherido a tu ropa, o lo que se haya eliminado cuando estabas nadando o sudando al trotar. Los protectores solares resistentes al agua pueden tardar un poco más en desgastarse, pero recuerda siempre que no son mágicos.

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