Foto: Thingiverse

La Nintendo Switch, ese especie de híbrido entre tablet y consola es una apuesta fuerte, pero también arriesgada. Ha salido a la venta con más problemas de hardware y software que juegos, y los fans que se han gastado 300 dólares en ella están buscando soluciones a esos fallos.

Una de la mayores quejas sobre la Switch se refiere a su frágil soporte. Básicamente, todos están de acuerdo en que no está bien diseñado. La posición del puerto de carga en la base de la consola hace que no se cargue bien cuando la ponemos vertical sobre la base.

Foto: Thingiverse
Foto: Thingiverse

En Thingiverse (una página en la que los usuarios comparten planos para imprimir objetos en 3D) ya hay tres soportes diferentes que facilitan la carga y van desde dos simples clips, hasta un dock completo. Hay una versión oficial de esta pieza fabricada por Nintendo, pero cuesta 30 dólares.

Foto: Thingiverse

Los joysticks, que son demasiado bajos, y la falta de un pad direccional también ha frustrado a muchos entusiastas de Nintendo. Para solucionarlo han creado unos extensores para los primeros (arriba), y una pieza que cubre los botones para mejorar el agarre (abajo). Este tipo de quejas son bastante legítimas teniendo en cuenta que es una consola en la que prácticamente todo tiene un coste extra.

Foto: Thingiverse

Mucha gente encuentra los mandos Joy-Con demasiado pequeños cuando los sueltas de la consola. MyMiniFactory, otra web dedicada a los diseños para imprimir en 3D tiene una pieza que añade un soporte ergonómico para los adultos con manos grandes que no quieran sufrir de túnel carpiano de tanto jugar. Por supuesto, podemos cortar la pieza que viene con la consola y sujetarla con cinta adhesiva, pero no es lo mismo.

Foto: imgur via Brain_mf

No falta también quien se queja de que el dock que permite usar la Switch como consola de sobremesa puede acabar por arañar la pantalla. Por fortuna, arreglar esto de forma casera es tan sencillo como usar algún trozo de tela elástica como una media.

Reddit via tcran420

Como muestra el youtuber JerryRigEverything, la pantalla de la Switch no está hecha de cristal de zafiro precisamente. Es de plástico. Sí, esa consola portátil de 300 dólares pensada para soportar el ajetreo de llevarla encima a todas partes tiene una pantalla que se ralla a la mínima.

En cierto modo no es ninguna sorpresa que estén apareciendo tantas piezas para modificar la Switch. Son soluciones a problemas bastante obvios que cuestan solo una fracción de lo que puede pedir Nintendo por la misma pieza (si es que existe). Lo que no es tan normal, por muy superventas que sea, es que solo una semana después del lanzamiento los fans tengan que enmendar tus malas decisiones de diseño.