A comienzos de abril, Pepsi lanzó una línea premium de refrescos para su uso en coctelería. Uno de esos refrescos es la Original Cola 1893. Para promocionar la bebida, la compañía ha creado un vídeo mostrando cómo elaborar kalimotxo. La reacción de Twitter no se ha hecho esperar.

El primer problema del tuit de Pepsi es de nomenclatura. Aunque la bebida se conoce desde hace mucho como Rioja Libre, Cubata del pobre o Cubata Gitano (en Barcelona), se cree que el nombre por el que se conoce hoy en día se inventó en unas fiestas del Puerto Viejo de Algorta, en el País Vasco. En consonancia, su nombre original es Kalimotxo, no Calimocho.

En un giro dramático de los acontecimientos (sobre todo para Pepsi), algunos usuarios recuerdan que el nombre pudieron haberlo inventado los de la Txosna Antzarrak. (En las fiestas populares del País vasco los grupos de amigos suelen montar casetas donde se sirve bebida y comida a las que llaman txosnas), pero kalimotxo es una marca registrada... por Coca-Cola.

De todos modos, el peor pecado de Pepsi probablemente haya sido vestir de cóctel fino un brebaje que normalmente se ingiere en vasos de plástico de litro con el muy noble propósito de pescar la madre de todas las cogorzas. Por otra parte, los entendidos en coctelería callejera son unánimes: a menos que lo que quieras es pescar la madre de todas las diarreas, el kalimotxo se elabora con vino malo (a ser posible envasado en cartón) y Coca-Cola buena.

Finalmente, están quienes simplemente expresan el sentir general hacia la idea de que una multinacional pretenda apropiarse de la receta de una bebida popular barata y convertirla en la quintaesencia de la coctelería.

Pepsi solo podía haberse metido en un jardín peor publicando un vídeo sobre cómo hacer la “Spanish tortilla” sin echarle cebolla. Qué sería de Internet sin estos momentitos.