El último fin de semana de agosto registró la peor taquilla para el cine desde los días de la Segunda Guerra Mundial, y la culpa la tienen tres elementos: el huracán que afecta a Estados Unidos, la pelea entre Floyd Mayweather Jr. y Conor McGregor, y el final de temporada de Juego de Tronos.

Las inundaciones y los daños del huracán Harvey en Texas y diferentes regiones del sur de los Estados Unidos ocasionaron el cierre de muchos comercios, incluyendo las salas de cine. No obstante, ese no fue el único factor que afectó a la taquilla más grande del mundo, sino también que tanto el sábado en la noche como el domingo en la noche los estadounidenses tenían un plan que les impedía ir a ver ninguna película en el cine.

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La pelea de Mayweather y McGregor, incluso envuelta en polémicas, fue catalogada como uno de los eventos deportivos más importantes de la década. Incluso personas que nunca ven peleas de boxeo disfrutaron de este magno evento. El final de la séptima temporada de Juego de Tronos, por su lado, tuvo más de 16 millones de espectadores, un récord histórico para la serie.

El resultado fue que solo 7,5 millones de entradas de cine fueron vendidas durante el fin de semana, lo que significa que incluso más personas fueron al cine en Estados Unidos durante el fin de semana después de los ataques terroristas del 11 de septiembre. Las películas que lideran la taquilla actual son The Hitman’s Bodyguard, Annabelle: Creation, Logan Lucky y Dunkirk, pero ni Ryan Reynolds ni Christopher Nolan pudieron más que el boxeo y Juego de Tronos. [IndieWire vía Quartz]