Las zanahorias bebé son un aperitivo muy recomendable, pero existe la creencia (completamente falsa) de que se trata de una variedad natural de la zanahoria que solo crece hasta ese tamaño. En realidad, hablamos de un producto elaborado surgido del ingenio de un granjero en los años 80.

Corría el año 1986, y las zanahorias no se contaban precisamente entre las hortalizas más populares en Estados Unidos. Más de la mitad de la producción terminaba vendiéndose a granel para la fabricación de piensos. La razón era que, sencillamente, tenían demasiado mal aspecto como para resultar apetecibles en el lineal de la frutería.

Un granjero californiano llamado Mike Yurosek comenzó a pensar en una manera de rentabilizar mejor esa parte de la cosecha compuesta por zanahorias feas. Al principio las peló con un un pelador de patatas, pero la revelación no llegó hasta que no se le ocurrió usar una máquina de cortar judías que acababa de comprar. La máquina cortaba las zanahorias en palitos de cinco centímetros, una medida que aun conservan hoy.

Advertisement

El propio Yurosek contaba en una entrevista a USA Today que, después de pelar cuidadosamente los palitos de zanahoria envió una muestra a una cadena de fruterías local. La respuesta fue: “A partir de ahora solo queremos de estas.” Habían nacido las zanahorias bebé o zanahorias baby.

Un tambor industrial en el que se pulen las zanahorias.

Qué se gana y qué se pierde

Con el tiempo, la técnica se perfeccionó hasta convertirse en un proceso extremadamente rápido y casi automático. Las zanahorias se cortan a la medida deseada y después pasan a una máquina que las calibra, las pela por rozamiento dentro de un tambor y las esculpe hasta la forma deseada.

Advertisement

Desde el punto de vista nutricional sigue siendo una zanahoria, o casi. El único problema que tienen las zanahorias bebé es que en el proceso pierden la piel y los nutrientes que se acumulan bajo ella.

Aunque llevan un tratamiento a base de cloro para permanecer frescas por más tiempo (muchas otras frutas lo llevan), la falta de piel también hace que duren menos tiempo que las zanahorias convencionales. Por lo demás, no tienen nada de malo.

Es más, el tacto suave y jugoso del corazón de la zanahoria les da una ventaja: son mucho más apetecibles y fáciles de comer, lo que las hace ideales como aperitivo más saludable o para iniciar a los pequeños de la casa en el consumo de estas hortalizas. Desde su aparición, las zanahorias bebe han experimentado un auge imparable. Un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos explica los pormenores de este boom y sitúa a las zanahorias bebé como las responsables del 70% del consumo total de zanahorias en el país.

Maíz bebé. Foto: Kelvin Wong / Shutterstock

Otras hortalizas bebé que sí son reales

Lo cierto es que ignorar que las zanahorias bebé no son una variedad natural tampoco es pecar de excesiva inocencia. Al fin y al cabo hay muchas otras variedades enanas de hortaliza que sí son muy reales.

Advertisement

Los Tomates Cherry, por ejemplo, son una variedad del tomate más grande que crece tal cual en la mata. El maíz bebé, maíz baby o jojotico es un brote de maíz que se cosecha antes de tiempo para que no crezca más allá de unos pocos centímetros. Se cultiva sobre todo en Thailandia, y es tan delicado que la mayor parte de la exportación es en forma de conserva.

Incluso hay auténticas zanahorias bebé, pero siempre tienen forma irregular y se venden con el tallo para que se sepa que se han cultivado y cosechado con esa forma. También son mucho más caras que la versión “esculpida”. [vía The Washington Post]

Portada: Glenn Price / Shutterstock

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter y Facebook :)