Daniel Mòdol lleva 11 disfrutando de las tormentas eléctricas en Gjerstad Aust-Agder desde la comodidad de su terraza y nunca había sufrido ningún percance. El pasado día 22 este noruego casi acaba frito por un rayo que cayó junto a él mientras grababa una de las tormentas.

El rayo cayó a apenas cinco metros de la posición desde la que grababa. En el vídeo puede oírse claramente el estruendo y como salen volando pedazos de escombro como consecuencia del impacto.

La descarga fulminó una de las plantas de la terraza con su macetero y destrozó parte del suelo y de la valla que limita el recinto. Varios aparatos eléctricos de la casa también se vieron afectados, entre ellos el router. Daniel Mòdol, afortunadamente, salió ileso. [vía TV2 Noruega]